"Los resultados negativos de las pymes se han maquillado con financiación"

  • El Decano de los economistas de Huelva entiende que lo peor de esta crisis es la ausencia de recetas para superarla · Apuesta por el esfuerzo y la formación para conseguir una base sólida en el tejido empresarial

Tiene claro que la recuperación en Huelva será "muy lenta". Sabe que no hay recetas ni soluciones generales y que cada caso es un mundo, pero entiende y defiende que hay que apretarse el cinturón, que para él no es otra cosa que vivir "en la justa medida en que se pueda", dejando para el olvido el hábito que hasta ahora se ha seguido: vivir por encima de las posibilidades reales de cada uno.

-¿Hay algún manual de Economía en el que se analice una situación similar a la que se está viviendo?

-Yo no lo conozco. De hecho, el gran problema que hay es la cantidad de gurús de la economía que están dando recetas totalmente diferentes. Lo cierto es que no se tiene certeza absoluta de cuál es la solución más adecuada.

-¿Es como una nueva enfermedad sin tratamiento conocido?

-Efectivamente y además la Economía es una ciencia social, que trata con personas, como la Medicina. Y como la pandemia, la crisis tiene un gran problema, que se extiende de forma muy rápida.

-¿Cómo es posible que hace unos años las empresas teóricamente fueran tan bien y ahora los concursos de acreedores se multiplican?

-Las grandes empresas tienen sus auditorías y cuentas muy fiables, pero en las pymes y microempresas (el 90% de las firmas de la provincia lo son) la información financiera es menos fiable y se ha maquillado para conseguir financiación y ahora se está detectando que se daban más beneficios de los reales.

-¿A pesar de tener que pagar más impuestos por ello?

-A pesar de ello. Cuando había financiación se estaba tapando la crisis económica que ya había. La crisis ha puesto de manifiesto que antes de que se detectase ya existía, y en el momento en que se ha cortado la financiación han salido a la luz las verdaderas cuentas. El parón financiero ha obligado al empresario a declarar esas pérdidas que antes de la crisis se camuflaban, tapaban o maquillaban con la financiación, porque había dinero para cubrirlas.

-¿Por qué se han estado aguantando de forma ficticia?

-Estaban aguantando y además perjudicando a otras muchas otras. Y ese es el problema. Porque cuando una empresa cae arrastra a otras, ya fueran competidoras (para seguir adelante bajaron los precios hasta niveles insospechados) o proveedoras (para salir compraron más y terminaron sin pagar).

-¿Se veía venir la crisis?

-El tema inmobiliario estaba cantado. Lo malo es que se había previsto en varias ocasiones y no llegaba nunca. Una cosa es prever que iba a llegar y otra que fuera de la forma que ha sido y eso era impensable.

-Porque ha llegado sin avisar.

-El problema ha sido que ha llegado de golpe. La caída de la construcción ha sido un parón casi en seco y eso es lo que ha provocado que se arrastre al resto de sectores, porque se ha creado inseguridad.

-Inseguridad que es muy difícil recuperar.

-Se recupera con paciencia y con hechos. Hay que decir poco y cumplir lo que se diga. Y hablar de previsiones o predicciones, no de las pretensiones o de lo que queremos que sea.

-Y mientras siga subiendo el paro, supongo que difícilmente se recuperará esa confianza.

-Efectivamente, es muy difícil. Mientras siga aumentando el desempleo, la confianza se seguirá enfriando y, como ocurre con la comida y la amistad, recalentada ya no será nunca igual. Nuestro problema es que nos hemos gastado más de lo que teníamos y nos toca devolverlo dentro de una crisis económica; si no nos hubiéramos endeudado a los niveles que lo hemos hecho no tendríamos los problemas actuales; no sé donde estaríamos, pero seguro que no tendríamos los problemas de hoy.

-¿Lo peor está por llegar?

-Sí. Hay crisis financiera, crisis económica y ahora llega la crisis social, muy dura, que ya está empezando. La cifra de familias sin ingresos se multiplica y lo seguirá haciendo en verano. El Gobierno sacará medidas... pero cuánto cuestan esas medidas?

-¿Se refiere a que corren peligro las pensiones?

-Todo corre peligro y nada es inmortal. Si no se toman las medidas para adaptarnos, eso se termina. Lo más importante es adaptarse. Y si ahora estamos viendo que las reservas que hasta ahora estaban aumentando se están recortando, habrá que adaptarse para que no disminuyan demasiado.

-¿Retrasando la edad de jubilación?

-El que se adapta es el que sobrevive y el que se vuelve rígido se rompe. Y el sistema de pensiones se tendrá que adaptar. Yo personalmente pienso que es una aberración prejubilar a una persona en condiciones de trabajar con 50 años, económica y humanamente. Y más el segundo aspecto. Creo que no se debe hacer y además llevarlo a cabo supone una carga para los que trabajan.

-¿Y más cuando la incorporación al mercado laboral cada vez es más tardía?

-Evidentemente y sobre todo cuando el presidente del consejo de administración de esa empresa tiene más años que el trabajador al que va a prejubilar. La muerte desde el punto de vista laboral es la jubilación y no veo lógico que se prejubile a alguien mientras uno decide mantenerse en su puesto con más años.

-Antes se refería a una recuperación muy lenta. ¿Qué tiene Huelva que le impida salir de forma más airosa?

-La apatía. Salvo en raras excepciones, la apatía es la tónica general. No somos defensores de lo nuestro. Huelva es la provincia que tiene potencialidades desde que yo era pequeño y me temo que mis nietos lo seguirán escuchando... Tenemos que ir haciendo realidades . Eso es lo que necesita Huelva.

-El sector empresarial siempre reclama infraestructuras, ¿es un buen momento para ponerlas en marcha?

-Un gran problema de Huelva es la falta de infraestructuras y es verdad que suponen inversiones fuertes cuando no son tan importantes desde el punto de vista de la generación de empleo. Excusas para no hacerlas siempre hay. Vamos a buscar excusas para hacerlas y si además son generadoras de riqueza en un futuro inmediato.

-No le gustan las recetas, pero seguro que tiene algún consejo para mejorar la situación en Huelva.

-Aumentar la eficacia, la eficiencia y la efectividad. Lo esencial siempre se olvida y hay que hacer las cosas poco a poco, pero bien y distinguirnos por hacerlo así.

-Y para eso e imprescindible la formación.

-Esencial. Pero además necesitamos que lo que se haga se haga con mucho trabajo y mucho esfuerzo.

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