Más público y menos nazarenos en los cortejos de la Semana Santa

  • Los colaboradores del Pórtico de Semana Santa hacen un balance positivo de los días de procesiones pero perciben un desapego de los miembros de las hermandades en esas jornadas

Con buena nota calificaron los colaboradores de Huelva Información el desarrollo de la Semana Santa de este 2018. La valoración de los días vividos recientemente fue el objetivo de la última tertulia que El Aguaó ha celebrado este año, como es habitual en el Complejo Rafael.

Huelva Informacióncomparte cada Cuarema con personas de notable trayectoria cofrade sus impresiones, opiniones y sugerencias en las páginas del Pórtico de Semana Santa. Pese a esa valoración positiva, fueron muchos los puntos que surgieron en el desarrollo de la tertulia, como la de la existencia de menos nazarenos en los cortejos de manera general.

José Antonio Vieira destacó que han hecho días de frío como hace tiempo que no ocurría en una Semana Santa y resaltó la gran presencia de público siguiendo los desfiles procesionales, aunque quiso puntualizar que "había mucha gente, pero al mismo tiempo poco ambiente cofrade". Consideró un error el incremento del número de palcos, pues en algunas zonas no se veían bien los pasos e insistió, mostrándose pesimista, en ese escaso ambiente cofrade.

Carmen Córdoba calificó como muy bueno el desarrollo de la Semana Mayor. Coincidió con Vieira en "que los cofrades no han estado, pero ha habido mucho público". En este aspecto destacó el Miércoles Santo, cuando percibió menos gente que en años anteriores en el Domingo de Ramos y Jueves Santo. Esa poca presencia cofrade ante las procesiones se traduce, según Córdoba, en un comportamiento no demasiado adecuado.

Cinta Ortega coincidió con el resto de contertulios en señalar que "cada vez hay más espectadores que cofrades, lo que se evidencia mucho en las salidas y recogidas de las distintas hermandades". Fue pesimista al señalar que "la Semana Santa está en declive porque sólo hay público alrededor de ella y eso que los cortejos iban todos muy bien formados, por lo que les doy mi aprobación".

Pedro Cintado se remontó a la Cuaresma, que "ha sido un poco rara quizá por el mal tiempo que ha hecho". Para él, la "Semana Santa es un cúmulo de sentimientos muy personales", aunque haya gente que sólo se acerca a ella movida por la belleza que encuentra allí. Destacó lo que significa para Huelva el Domingo de Ramos, la jornada del año que moviliza a más onubenses junto al día de la Cabalgata de Reyes. Otro aspecto que tocó fue su impresión de que "la Semana Santa onubense parece que se encuentra en una constante construcción y que no hay nada que esté asentado de manera definitiva. Es como si de continuo estuviéramos mirando al futuro y no podemos estar de obras toda la vida, pues eso se palpa en que cada hermandad siempre tiene proyectos nuevos y eso se refleja finalmente cuando las cofradías se ponen en la calle". Asimismo, hizo una apología de los cuerpos de nazarenos, que son también grandes protagonistas en los cortejos procesionales, a los "que parece que les cabe todo, que tienen que asumir a veces gastos porque las hermandades deciden cambios en los hábitos y se les somete a recorridos inhumanos cuando en los cortejos hay gente muy joven" . Destacó no obstante que las procesiones tienen como destino el público, "por encima de que haya o no ambiente cofrade".

Para Miguel López Verdejo, la Semana Santa tiene unas raíces muy profundas, pues se basa en la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, de modo que entiende que haya "una gran distancia entre lo que es una cofradía y el público que la contempla" y eso se refleja en la Carrera Oficial, que está llena preferentemente de público. Según López Verdejo, la gente "no entiende lo que significa una cofradía y debe ser consciente de lo que está presenciando". Añadió que la Semana Santa se va rindiendo a lo "que es más efectista y espectacular".

Tocando puntos más concretos, Pedro Cintado sostuvo que la movilidad en la Carrera Oficial fue un desastre, mientras que Cinta Ortega coincidió en esta sensación afirmando que "es el año que he visto menos control". Se pusieron como ejemplo de esa mala movilidad, puntos como la intersección entre Gobernador Alonso y Hernán Cortés, que hacen casi imposible una evacuación en caso de necesidad. Carmen Córdoba hizo referencia a las modas de las que son objeto las propias hermandades y que hacen que en estos tiempos, por ejemplo, se opte por los cuerpos de acólitos en detrimento de otros cuerpos como el de nazarenos que, se insistió, no pasan por sus mejores momentos. Además, se hizo referencia a lo que puede considerarse como excesivo protagonismo de los capataces durante los desfiles.

Pese a esa extendida opinión acerca de la gran distancia que parece separar a los cofrades del público en general, también se apoyó la idea de que las procesiones no están hechas para aquéllos sino que el destino es la gente a la que debe llegar el testimonio que las hermandades pretenden dar sacando a sus titulares.

Cintado asimismo, se mostró desengañado por lo que considera un estancamiento del Consejo de Hermandades y Cofradías, que no permite ver si tiene expectativas de futuro, qué tipo de desafíos tiene previstos para próximos tiempos y si tiene planteados nuevos retos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios