"La propiedad de Fuentepiña es la que impide intervenir con litigios judiciales"

-fuentepiña y el pino de Platero volvieron a perder su protección como BIC el pasado año por un litigio de la propiedad con la Junta. ¿Cómo está este asunto?

-Hay una suspensión cautelar de los efectos de la declaración de BIC, con lo cual ahora mismo no tiene ningún tipo de protección. Supone una paralización de las posibilidades que tiene la Junta de requerir a la propiedad actuaciones sobre este bien de tanto interés cultural.

-¿Aspiran a protegerlo de nuevo?

-Esperemos que se resuelva pronto el litigio. El objetivo de la Junta es declararlo BIC, lo que nos permitiría ejercer la tutela y requerir a la propiedad que intervenga y mantenga un grado de conservación razonable.

-Sin embargo, en todos los años en los que gozó de protección no mejoró su situación y el abandono fue a más. Con la ley de Patrimonio Histórico en la mano se pueden imponer multas y hasta expropiar. ¿Por qué no se actuó en Fuentepiña?

-En el pasado también hubo otro litigio judicial. Llevamos dos litigios judiciales por parte de la propiedad intentando evitar lo que es una demanda ciudadana de sentido común y de respeto a la historia y a la cultura, que es la protección de Fuentepiña, fuente de inspiración de Juan Ramón Jiménez. Es la propiedad la que impide, a día de hoy, que se pueda intervenir con esos litigios judiciales. Lo que nos permitiría la Ley de Patrimonio, si fuera BIC, es ejercer la tutela, exigir a la propiedad la conservación y, en el caso de que no se cumpliera, iniciar procedimientos administrativos que pueden acarrear sanciones.

-El Ayuntamiento de Moguer se ha dado de bruces contra un muro al no fructificar las negociaciones para la cesión, alquiler o compra del edificio. El alcalde, Gustavo Cuéllar, dice que la propiedad pide 1,5 millones y que los técnicos municipales valoran el edificio en 150.000 euros. ¿Cuál es el futuro que se plantea la Junta para este espacio?

-El primer objetivo es superar el escollo judicial y, con la ley en la mano, actuar. En segundo lugar, estoy de acuerdo con el Ayuntamiento de Moguer. Es un precio desorbitado y fuera de todo precio de mercado. Fuentepiña tiene un gran valor cultural que debe ponerse al servicio de la ciudadanía y tendría que ser la propiedad quien, desde la generosidad y la altura de miras, favoreciera esa voluntad del Ayuntamiento de convertir Fuentepiña en un espacio cultural al servicio de los moguereños y de cualquier ciudadano interesado en el poeta.

-¿Es cierto que, de nuevo, al igual que hace años, no se le notificó en tiempo y forma a la propiedad el expediente de protección?

-No es así el conocimiento que tengo del expediente y, en cualquier caso, hubo un cambio en la Ley de Patrimonio y ya no era obligatoria la comunicación. Pero la realidad es que sí había conocimiento por parte de la familia de que se iba a proceder.

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