Huelva

Los pensionistas quieren que las mejoras temporales sean definitivas

  • Quinta movilización del colectivo que pide la revocación de la subida del 0,25% y la derogatoria del factor de sostenibilidad

Los manifestantes tomaron por Federico Molina camino hacia el centro. Los manifestantes tomaron por Federico Molina camino hacia el centro.

Los manifestantes tomaron por Federico Molina camino hacia el centro. / canterla

Los pensionistas están contentos con lo conseguido durante estos meses de reivindicaciones y son conscientes de que "han dado la vuelta a la tortilla" y que "sí había dinero", según se coreaba durante la cuarta manifestación que se celebró ayer en Huelva que se suma a una concentración el pasado abril. Un total de cinco movilizaciones.

La de ayer contó con la presencia de cientos de personas que recorrieron el itinerario entre el antiguo Colombino y la plaza de las Monjas. La Plataforma Onubense en Defensa de las Pensiones Públicas contó con el apoyo de las plataformas de Aljaraque y Lepe que también se desplazaron hasta la capital, así como de Izquierda Unida y la CGT.

Muchos años y canas sobre el asfalto pero al mismo tiempo muchas razones para reivindicar el fin de una década que sienten que ha sido muy sangrante para su poder adquisitivo.

El portavoz de la plataforma, Rafael Paladín, explicó que dos son los motivos que justificaban esta manifestación: la consolidación en los Presupuestos Generales del Estado del aumento del IPC en este caso previsto, anunciado por el Gobierno y que se presenten enmiendas que consoliden la derogación del factor de sostenibilidad, que tan sólo ha quedado pospuesto hasta 2023. Ese factor supone una devaluación de las cantidades percibidas debido a que se tiene en cuenta la esperanza de vida.

Tampoco quieren el regreso al 0,25% de incremento tal y como han estado viviendo estos últimos años, sino que se consolide el IPC real.

De este modo, pese a respirarse cierto aire de satisfacción entre este colectivo, no se fían y quieren dejar las cosas más atadas no sólo para ellos, sino para los que les sigan en el camino de la vida. Según se leyó en la plaza de las Monjas, "lo que no podía ser ha resultado que sí. No había dinero para subir las pensiones, aunque sí lo había para rescatar autopistas. Nuestras movilizaciones han demostrado que sí se pueden pagar nuestras pensiones, las que nos corresponden, las que nos hemos ganado".

De este modo, argumentaron que "lo conseguido está lejos de satisfacer nuestras reivindicaciones: las subidas anunciadas para 2018 y 2019 no son la recuperación de las subidas según IPC real y la derogación del 0,25. La subida del 3% de las pensiones mínimas no es nuestra reclamación de una pensión mínima de 1.084 euros según los criterios de la Carta Social Europea; ni siquiera es comparable con la subida del Salario Mínimo Interprofesional en 2017 y 2018. Y el factor de sostenibilidad no se deroga, sólo se retrasa cuatro años".

Incluidos en la manifestación, y en el paquete de reivindicaciones, se encuentra la Asociación Onubense de Emigrantes Retornados, quienes exigen que se modifique el tope mínimo en caso de doble pagador y la homologación de las prestaciones a nivel europeo. Uno de los miembros de esta asociación, Juan Carlos Aranda, explicó que mantienen sus concentraciones los días 15 de cada mes ante las puertas de Hacienda para reclamar que se les devuelva lo pagado como una doble cotización que han tenido que hacer en España una vez que han pagado en otro país.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios