Una de las niñas que dijo haber sido violada exculpa al agresor en el juicio

  • Dice que mantuvo relaciones "consentidas" mientras que la segunda menor, que tenía 13 años cuando sucedieron los hechos, mantiene la acusación por agresión

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Dos de los principales testimonios contra Felipe E. A., un hombre con antecedentes penales y acusado de tres delitos de agresión sexual contra dos niñas de 13 años, se fueron al traste en pleno juicio. Ayer, en la Sección Tercera de la Audiencia onubense se celebraba (a puerta cerrada) la vista por las dos supuestas violaciones a la menores y sólo una de las denunciantes mantuvo con firmeza la acusación que ha mantenido desde el 7 de abril de 2006. En el otro frente, la presunta segunda víctima y la pareja sentimental de Felipe E.A. sorprendieron al confirmar ante la sala la segunda versión que, ya durante la instrucción, han dado del caso: que las relaciones fueron consentidas.

"Lo voy a sacar de la cárcel". Según relataron a este diario fuentes del caso, la niña que se ha retractado después de denunciar inicialmente a Felipe E. A. por violación llegó a confirmar que, con anterioridad al día de los hechos, había mantenido relaciones sexuales con el acusado pero que, en ambas ocasiones, habían contado con su total voluntad y con una frase que causó absoluta sorpresa, mostró su intención de que su presunto agresor quede en libertad.

El segundo radical giro llegó del testimonio de la compañera sentimental del acusado que, en su declaración ante la Policía cuando sucedieron los hechos hace dos años, aseguró que cuando descubrió a su pareja en el dormitorio forzando a una de las niñas, éste la sacó de la casa por la fuerza y la encerró en la azotea para que no interfiriera en sus propósitos. Ayer, esta mujer cambió todos los puntos de su declaración. Respecto a la situación de las menores, afirmó que las relaciones sexuales fueron en todo momento consentidas y que las niñas llegaron a hablar tranquilamente con ella aquel día de abril de 2006. Respecto a su ausencia de la casa en el momento de las agresiones y a su primera versión, indicó que dio aquel primer relato a la Policía por temor a ser imputada de algún modo en el caso y aseguró, dos años después, que no fue golpeada ni encerrada en la azotea por su pareja.

La segunda de las menores que denunció la doble violación ha mantenido, por el contrario, su versión con absoluta firmeza (protegida por una mampara para), exponiendo a la sala un relato coherente de los hechos, aunque se emocionó en algún momento de la declaración al recordar aquel día, en el que las dos menores acudieron al domicilio del acusado, quien las invitó a comer y después, comenzó a hablar de temas sexuales, les enseñó revistas pornográficas y les dio de beber alcohol y alguna "calada" de hachís. Aprovechando el estado de embriaguez de las niñas, según mantiene la Fiscalía, abusó sexualmente de las dos y las llevó a casa después, hechos por los que solicita una condena de 27 años de prisión.

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