Los molinos de la reinserción

  • Seis internos de la Prisión de Huelva participan en el rodaje de un cortometraje sobre el oficio de molinerol rescatando el pasado A través del cine, la Delegación para la Igualdad está recuperando oficios casi desaparecidos de la provincia de Huelva

La vida da muchas vueltas. Es impredecible, y si no que se lo digan a los presos. Y más concretamente a los seis internos que han participado durante el mes de junio en un proyecto cinematográfico, encaminado a rescatar viejos oficios de la provincia de Huelva. Seguramente, nunca hubieran imaginado cuando ingresaron en el Centro Penitenciario de Huelva que un buen día, mientras cumplían condena, iban a participar en el rodaje de un cortometraje centrado en el oficio de molinero. Ni se les pasó por la cabeza.

Pero como la vida es un molino que da muchas vueltas, ni se pensaron dos veces participar en esta interesante iniciativa que les propusieron la Delegación provincial para la Igualdad y Bienestar Social y Niebla Producciones. "Hemos pretendido estimular su creatividad y contribuir a la reinserción plena en la sociedad de estas personas, una vez cumplan sus penas", explicaba para Huelva Información, Carmen Lloret, delegada del ramo.

Para llevar esta propuesta de evasión a cabo, estos seis internos han pasado durante estos últimos cinco meses documentándose sobre el oficio de los molineros de viento, de ribera y mareales, que haberlos lo había por toda la provincia.

Sobre todo en Ayamonte, lugar donde se desplazaron estos seis internos junto al equipo técnico, comandado por el director de cine José Antonio Delgado, en el primer día de rodaje. Allí grabaron imágenes sobre molinos mareales. Decir que uno de estos molinos está siendo restaurado para convertirse en un observatorio. De Ayamonte partieron a San Silvestre, El Almendro y Villanueva de los Castillejos, tras la huella de los de viento. Rita, un interna, se encargó de hacer las entrevistas. Y junto a uno de esos desconocidos molinos, charló con Domingo, un carpintero que está restaurando el interior de uno de ellos. "Sabía de esta profesión, y a través de fotos antiguas y planos me estoy encargando, de motu propio, de rehabilitar este 'monumento' que sería una pena echarlo a perder".

El segundo día se trasladaron a Niebla, a seguir la ruta de los molinos de ribera. Sin poder contener las lágrimas, un antiguo molinero llamado también Domingo, se quejaba del lamentable estado que presentaban estos molinos, ubicados en las orillas del Tinto. "Estos sí que son un patrimonio histórico. Gracias a ello y a nuestro trabajo moliendo cebada y el trigo, se alimentaba muchas familias de la provincia", decía, a la vez que Delgado y su equipo grababan ayudados por los presos. Unos se encargaban de las galletas luminotécnicas, otros de los focos y sonido...

Para formar parte de todo este tinglado estas seis personas también recibieron nociones de cómo desarrollar una guión artístico, producción y técnica cinematográfica. Como en su día recibieron las personas mayores que han participado en el rodaje de los cortos sobre los almadraberos, calafateros y artesanos mineros, que también conforman este proyecto cinematográfico.

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