La lotería pasa de largo en la capital

  • El Sorteo Extraordinario de Navidad deja vacía a Huelva de premios mayores

  • Muchos onubenses viven el evento en los espacios hosteleros

"¿ha salido ya el Gordo?". Con toda probabilidad esta pregunta fue una de las más cuestionadas ayer durante el transcurso del Sorteo Extraordinario de Navidad. La fría mañana con la que Huelva despertó no impidió que muchos vecinos pasearan y realizasen sus mandaos que acompañaban de la tradicional pregunta del 22 de diciembre en cada establecimiento que entraban. El sonido repetitivo de los ¡mil euros! que salía en bucle de las gargantas de los niños de San Ildefonso se transformaba en altavoz andante gracias a las ventanas abiertas de los domicilios y el alto volumen de los espacios hosteleros. Allí, donde el aroma del café y de los churros se mezclan, un ojo estaba puesto en las cucharillas que removían el fondo de los vasos y el otro, de reojo, seguía con un interés pesimista lo que ocurría en el interior del Teatro Real de Madrid.

"Aquí nunca cae nada. En Madrid siempre", comentaba una mujer de mayor edad a sus compañeras de desayuno. "Yo es muy raro que compre lotería, lo que pasa que han comprado mis amigas y tu sabes", decía otra fémina. Todo rayaba una atmósfera de desesperanza y tristeza hasta que una bola anunciaba un premio. Ahí se paraba el tiempo y la ilusión se relanzaba por segundos para volver a agazapar las cabezas una vez más. La tónica de incredulidad un año más se manifestaba de nuevos en los onubenses a excepción de los niños. "Abuela, si te toca la lotería, ¿me compras la play 4?, preguntaba un pequeño con la sonrisa de Navidad dibujada en su cara.

Un canto a la Fe vivían cada uno de los loteros que aguardaban en el interior de las administraciones. "Hasta que no termine el sorteo estás con el nervio", señaló una mujer tras la ventanilla de la administración de Las Tres Carabelas de La Orden, y es que "si doy el Gordo es como un premio a la fidelidad de los clientes". Los pocos clientes que entraron, en una mañana casera y de estufa, repetían la misma cuestión una y otra vez. "¿Ha salido ya el Gordo?", acompañado de los primeros "felices fiestas" al salir por la puerta.

Se sucedían los premios a través de la pantalla de la televisión a la vez que Huelva se seguía quedando en un desierto de fortuna otro 22 de diciembre. "¿Abres el domingo?", preguntó un cliente al camarero de un bar antes de irse. "Sí, si no me toca la lotería, ¿qué voy a hacer?", respondía éste. Y acertó el camarero ya que el Sorteo Extraordinario de Navidad de este año no pasará a la historia en la capital onubense. No salió un solo décimo ni por ventanilla ni en terminal que llevase impregnado uno de los grandes premios. El Niño tendrá la papeleta de remontar este vacío.

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