La investigación sobre el incendio de Santa Marta sigue abierta

  • Los vecinos del edificio afectado por las llamas regresaron a sus pisos tras las obras de rehabilitación en el inmueble

El edificio de Santa Marta, donde se declaró el incendio. El edificio de Santa Marta, donde se declaró el incendio.

El edificio de Santa Marta, donde se declaró el incendio. / josué correa

La investigación sobre las causas del incendio que se declaró, hace once meses, en el bazar ubicado en el bajo del número 37 de la calle Artesanos, en la barriada Santa Marta, aún no está cerrada. Así lo manifestaron desde la Subdelegación del Gobierno en Huelva.

No hubo que lamentar daños personales pero los ocasionados en el inmueble obligaron al desalojo del edificio. Más de cuarenta familias se vieron obligadas a abandonar sus viviendas, a las que no pudieron regresar hasta que no se llevaron a cabo las necesarias obras de rehabilitación.

Más de 40 familias tuvieron que abandonar sus viviendas por los daños ocasionados

Tanto la instalación eléctrica como la red de saneamiento y abastecimiento de agua de la edificación hubo que reponerla para que se pudieran volver a habitar los pisos.

El incidente tuvo lugar el 9 de mayo de 2017. El edificio siniestrado tiene tres portales (37, 39 y 41), de los cuales dos, el 37 y el 39, fueron afectados por el incendio. En el primero de ellos, el más dañado por las llamas, se encuentra el establecimiento comercial que salió ardiendo, éste tiene anexo un local del portal 39, al que también se propagó el fuego.

Hasta que no se tuvo garantizada la seguridad estructural de la edificación no se pudo actuar en las dieciocho viviendas del portal 37, aquellas que están arriba del bazar, y las nueve del portal 39, todas ellas se quedaron sin instalaciones de saneamiento, ya que las cañerías quedaron inoperativas por la acción del fuego, aunque los pisos del número 39, al contrario que los otros, sí tenían luz y agua.

Por otra parte, en la inspección realizada en las viviendas afectadas del portal 37 sólo se apreciaron pequeñas fisuras en la tabiquería que no tenían relevancia a efectos estructurales. Los más perjudicados fueron los pisos 1C y 1D, que se encuentran justo encima del bazar, cuyas tuberías de saneamiento, que están en el techo del establecimiento comercial, se fundieron con el fuego, de manera que hubo que sustituirlas y realizar obras de reforma.

En las viviendas del ala situada en la parte contraria al bazar, otras dieciocho, no hubo problemas con la red de saneamiento. El suministro eléctrico se volvió a restablecer veintiún días después del incidente, lo que permitió el regreso a los pisos tanto de los vecinos de este ala del edificio, como de los del portal 39.

Poco a poco el resto fue regresando a sus viviendas y todo volvió a la normalidad, aunque once meses después del incendio, la investigación para esclarecer las causas del incendio sigue abierta.

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