La última inspección en la Costa confirma que el vertido de crudo no ha causado daños

  • Un retén de 33 personas recoge a mano "de forma exaustiva" restos del hidrocarburo que llegaron ayer la playa de Matalascañas · El avión Sasemar realizará hoy una nueva ruta de reconocimiento

Los nuevos partes oficiales constatan que la Costa onubense se encuentra "exenta de cualquier material sospechoso" y recupera la normalidad tras la fuga accidental de 30 toneladas de hidrocarburo detectada el pasado jueves en la monoboya de la refinería de Cepsa en La Rábida. La mancha de crudo se ha ido desviando mar adentro y los medios aéreos -sobrevolando todo el Litoral- comprobaron ayer que a seis millas de distancia no se visualiza el vertido. Para ampliar garantías sigue hoy activo el dispositivo múltiple puesto en marcha desde las administraciones y la propia compañía petroquímica, que sigue a la espera de los resultados de la investigación abierta para esclarecer las causas de la fuga de fuel, como confirmaron ayer a este periódico fuentes de la empresa.

Según informaron desde la Subdelegación del Gobierno en Huelva, el avión Sasemar -que hoy hará una nueva ruta de reconocimiento- y los dos helicópteros -el de Salvamento Marítimo y el de la Junta de Andalucía- que se están encargando de la detección y control en la zona afectada, dieron un parte "negativo" tras la inspección de ayer, confirmando que "no se divisa nada desde el aire", así como que el avión Sasemar, que detecta hidrocarburo, "no ha visto activar sus sensores".

Se mantienen activados en actitud de vigilancia un retén en la costa formado por 45 personas, el remolcador Miguel de Cervantes y todos los dispositivos de la Junta de Andalucía y el Gobierno central para prevenir la posible aparición de cualquier resto del vertido y actuar con inmediatez, como sucedió en el día de ayer.

Aún desechando cualquier impacto medioambiental, la organización ecologista WWF advirtió de que el vertido procedente del buque SCF Caucasus llegó a alcanzar las playas de Doñana. El colectivo explicó que la llegada de las 'galletas' de chapapote a la costa del espacio natural demuestran "la grave amenaza que supondría para las mismas la aprobación de la ampliación de esta refinería y la construcción de la nueva Refinería Balboa. Afortunadamente, -prosiguieron- las consecuencias de este vertido sobre la costa del Espacio Protegido serán mínimas y no tendrán efectos negativos de importancia sobre el ecosistema costero".

Como informaron desde la Administración autonómica, pequeños fragmentos sólidos de hidrocarburo fueron apareciendo en Matalascañas durante el día de ayer, procediéndose a su retirada a mano "de forma exhaustiva" por el dispositivo que se mantenía desplegado en la costa en previsión de que llegaran a tierra restos del vertido.

La Delegación del Gobierno de Huelva de la Junta de Andalucía está coordinando estos trabajos, en los que participan 33 empleados de Cepsa, que están operando al final de la playa de Matalascañas, en torno a la empalizada del coto; y en las zonas de Caño Guerrero y Pueblo Andaluz. Hasta la tarde de ayer, se retiró en torno a medio bidón, unos 100 kilos, de hidrocarburo mezclado con arena (la mayor parte del material), y se continúan recogiendo restos a mano, ya que su pequeño tamaño y el hecho de que tengan carácter sólido no requiere de la utilización de la maquinaria pesada desplegada por la Junta en el Parque Dunar de Matalascañas por si fuera necesario su uso.

Advirtieron desde la Administración que es posible que con la bajamar puedan seguir llegando pequeños residuos a las playas pero de carácter menor, que serán retirados de inmediato por los dispositivos dispuestos por la Administración.

Después de dos días desde que se produjera el vertido de hidrocarburo, la formación Unión, Progreso y Democracia (UPyD) instó ayer al "esclarecimiento de este accidente, no sólo depurando responsabilidades sino investigando las causas reales que lo provocaron, y sirviendo para analizar si las empresas están cumpliendo con la normativa legal vigente en materia de seguridad medioambiental para prevenir este tipo de sucesos. El partido, que alertó asimismo de los riesgos que conlleva el proyecto de la refinería Balboa, exigió a la Junta de Andalucía "rigor y transparencia" en la valoración de los daños causados por el derrame de fuel en la zona de Mazagón y Matalascañas.

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