"Que no haya impunidad y los responsables lo paguen"

En el kilómetro 145 de la N-435, una familia que pasa estos en El Campillo observaba la triste estampa. "Es un desastre ver así una zona forestal tan rica, qué pena", aseguraba José Antonio Arrayás, oriundo de esta localidad pero residente en Seúl (Corea del Sur).

Esta fue precisamente la reflexión más repetida a lo largo de la jornada entre los vecinos de Minas de Riotinto y la aldea de Traslasierra, perteneciente a El Campillo.

En el Hogar del Productor de la primera localidad, Juan Marianez, su propietario, aseguró que el fuego empezó a apenas cien metros, en Bella Vista. "Antes de que se supiera que había fuego, un chaval vino por aquí a eso de las 14:15 y comentó que vio a los bomberos meterse por el carril de la Corta Atalaya, si bien no se veía fuego o humo. Pero al cuarto de hora comenzó todo", relató.

Juan señaló que no tuvieron que desalojarles, si bien se precintó el surtidor de gasolina hasta las 08:15 de ayer porque el fuego pasó justo por detrás: "Desde aquí se veía la barrera de fuego y mi sobrina, que vive en El Campillo, la desalojaron. Me dijo que el fuego estuvo a quince metros de su casa y finalmente les indicaron que se marcharan por el fuerte humo que había".

En la terraza del bar, varios vecinos hablaban del susto que habían pasado. Uno señalaba que estuvieron "muy apurados" porque "el humo se metió en el pueblo y daba miedo", mientras que otros comentaban que "la situación era complicada".

"Que no haya impunidad y que esas personas que meten fuego lo paguen", espetó un cliente. Y es que en la mente de todos estos vecinos sigue presente el incendio que el 27 de julio de 2004 afectó a 34.291 hectáreas y acabó con la vida de dos personas. En la jornada de ayer, los vecinos cruzaban los dedos para que la historia no se repitiera.

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