El ibérico y la gamba hacen su agosto en Navidad

  • El 60 por ciento de la producción de jamones y paletas se vende en estas fechas, mientras que el marisco de la costa onubense se agota y no da abasto

Navidad es sinónimo de consumo, compras, regalos, mesa y mantel. Tal es así que numerosas empresas y sectores económico de Huelva (al igual que del resto de las provincias del espectro nacional) hacen su agosto entre el frío, la ventisca y la nieve. En el caso que nos ocupa especialmente lo hacen los productos típicos y tradicionales que desde lustros llenan mostradores y escaparates: jamones y gambas por concretar y no hacer más extensa la lista, sin olvidar los dulces y los vinos y licores.

Uno de los sectores en el que recae sobremanera el peso del aumento de las ventas es el de los productos derivados del cerdo ibérico, llámense jamones, paletas, cañas y otros embutidos. Las cifras lo dicen todo por si solas: al menos el 60 por ciento de la producción anual se comercializa en fechas navideñas; eso sí se reparte durante cuatro meses.

Tal es el caso por ejemplo de la Denominación de Origen Jamón de Huelva, una entidad oficial que aunque no comercializa directamente sí certifica las piezas que salen al mercado con este marchamo de calidad.

Los datos ofrecidos por la Denominación apuntan a que más de 63 por ciento de los jamones y paletas que han sido certificados en la añada de 2007 corresponde a la campaña de Navidad que, como se ha señalado con anterioridad, empieza en el mes de septiembre cuando el sector comienza a hacer frente a la demanda que acumula en fechas posteriores. Según la D. O. el porcentaje de este año es similar al pasado, ya que se trata de mercado que no suele experimentar variaciones considerables.

Entre el 60 y el 65 por ciento cifra Consorcio Jabugo la producción que vende durante las navidades de jamones, paletas y cañas que va destinada principalmente al mercado nacional, siendo sólo una mínima parte la que exporta a otros países. Es más según el Consorcio hay otras épocas del año más propicias para la exportación como suele ser el verano en países como Francia.

Los productos derivados del cerdo ibérico mantienen su precio prácticamente igual a lo largo de todo el año, incluso en Navidad, debido a que las existencias no llegan a agotarse como ocurre con el marisco. El precio sí varía según la calidad del mismo y un jamón puede superar los trescientos euros por una pieza de unos siete kilos o similar.

Buena parte de la gama más alta de los jamones (como ocurre con las gambas) va destinada directamente a la restauración y los hoteles, aunque también se distribuye en forma de regalos navideños especiales, según explican los empresarios del ramo. La alternativa llega al gran consumidor a través de productos más económicos como el jamón ibérico de recebo y de pienso y sus correspondiente paletas. El ibérico de recebo tiene una demanda mucho mayor puesto que su precio se reduce bastante y lo hace mucho más asequible para los bolsillos.

Otro producto que marca la cesta de las navidades es la gamba blanca, si bien su precio oscila dependiendo de distintos factores y de la oferta y la demanda. En esta ocasión, el temporal que ha azotado estos días al Golfo de Cádiz va a incidir directamente en el precio por cuanto que la presencia de este marisco de la costa de Huelva en el mercado se verá reducida en parte. A esto hay que sumar la carga que sufre el caladero a pesar de los dos meses de parada biológica y aunque las expectativas de los pescadores son buenas, aún existen ciertas dudas sobre la recuperación del mismo.

El temporal de días pasados en el Golfo de Cádiz ha imposibilitados a la flota arrastrera poder salir a faenar por lo que lonjas como las de Isla Cristina se han visto desabastecidas en estas fechas tan señaladas.

Así, el presidente de la Asociación de Armadores de la localidad isleña, José Antonio Carrillo, ha indicado que después de la parada biológica secundada por la flota del cerco el sector "había puesto todas sus esperanzas en las ventas de la semana antes de la Navidad , pero ha lamentado que haya podido aprovechar la oportunidad y el buen precio que ofrece el marisco en el mercado cuando llega diciembre.

Habitualmente, durante los últimos quince o veinte últimos días de diciembre comienza la venta fuerte del año de marisco. En la lonja isleña suele entrar tonelada y media de gamba blanca todos los días. Aunque el langostino y la cigala también forman parte de la venta disparada es en menor medida. De cigala la media diaria puede situarse entorno a las ochocientos kilos diarios, mientras que los langostinos apenas si superan los cien kilos. Esto en condiciones normales.

Pero esta vez, el consumidor deberá afrontar una serie de fluctuaciones en el precio de este marisco. No obstante, teniendo en cuenta la calidad de la gamba blanca, en fresco se llegará a pagar hasta 150 euros por kilos, si bien ésta corresponde a aquella de categoría superior es decir la de sesenta piezas por kilo. Los cierto es que este tipo de gamba sólo representa el diez por ciento de la pesca y el resto oscila entre los 40 euros de la gamba pequeña y la mediana que cuesta entre 60 y 80 euros.

Si la gamba blanca fresca escasea, los consumidores pueden optar a productos similares, aunque de inferior calidad que poco tienen que ver con el inconfundible color, aroma y gusto del marisco onubense por antonomasia: La opción es la gamba procedente de Marruecos, así como las refrigeradas y las congeladas.

Los langostinos de la costa onubense es otro de los mariscos apreciados, aunque queda por detrás de la gamba, pero su precio también se incrementa cuando llega por estas fechas alrededor de un diez por ciento alcanzando los 80 euros los de máxima calidad.

El marisco onubense tiene asentado su mercado principalmente en Huelva y provincias limítrofes, Sevilla y el resto de Andalucía, aunque también llega a otras zonas de la Península como Madrid, Barcelona, Bilbao o Valencia. A buen seguro que tampoco faltarán en las mesas navideñas otros productos de la mar como gambones, bocas, cuerpos, bivalvos y todo tipo de pescado.

En cualquier caso pocas mesas se quedarán durante estas fechas sin los ibéricos y el marisco. La venta de los primeros comenzó hace semanas. La gamba suele ser una compra de última hora.

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