"Soy un poco doctor Frankenstein a la hora de dar vida a mis personajes"

  • La intérprete madrileña, muy recordada por el público en su papel de La Yerbas de la serie televisiva 'Aquí no hay quién viva', recala esta noche en el Gran Teatro con 'Cuando era pequeña', a las 21 horas

Guarda un Goya a la mejor actriz en la estantería de su casa. Sin embargo, es en el teatro donde se siente como pez en el agua, aunque haya sido la televisión la que le otorgado la popularidad.

-¿Qué tiene de especial Cuando era pequeña para que el público de Huelva tenga que ir a verla?

-Al teatro hay que ir siempre, eso lo primero. Esta obra es una comedia dramática de una autora escocesa y es una historia sobre las relaciones de una madre, una hija y la amiga de ésta. Es una historia de mujeres, íntima, de un recorrido sentimental delicado, a veces lleno de malos entendidos, otras en tono de comedia... Tratan de resolver esas pequeñas heridas que se han ido haciendo a lo largo de su vida en común.

-Usted hace el papel de Asun, la madre de Sonia (Rosa Mariscal), ¿qué tiene usted de su personaje?

-A veces somos víctimas de la época que nos ha tocado vivir y ella pertenece a una época más restrictiva que la mía. Tampoco he sido madre, pero sí he sido hija y esos momentos amargos y al mismo tiempo tragicómicos los viví con mi madre. He entendido más este personaje a través del de la hija que del de Asun y con ayuda de la imaginación. No tiene mucho de mí porque ella es una mujer más pragmática, yo soy más soñadora y desorganizada.

-La obra tiene constantes flashbacks. En el cine es un recurso sencillo, ¿pero cómo lo hacéis sobre el escenario?

-Las cosas, cuanto más sencillas, mejor. No recurrimos a ningún tipo de artilugio, sino simplemente a un trabajo de interpretación, de espacio y de luz. Y el público entiende perfectamente ese código.

-¿En qué se inspira para dar vida a sus personajes?

-Me considero un poco doctor Frankstein en ese sentido. Cojo un gesto de aquí, otro de una mujer por la calle que te inspira, una manera de caminar, algún recuerdo de un familiar... Y la propia imaginación, por supuesto, que es la mejor fábrica de personajes.

-De sus 25 años de carrera, ¿con qué papel se quedaría?

-Con varios muy hermosos. Me aportó mucho la reina Isabel la Católica, porque era un monólogo en cine y me ayudó a ampliar mi registro. También el de Teresa de Ávila, un personaje fascinante. Una especie de Paul Verlaine que hice para el teatro y... en fin, todos, porque todos te dan algo.

-No obstante, parece que el papel de La Yerbas de la serie Aquí no hay quién viva es el que le ha aportado más popularidad.

-Si hablamos de ese fenómeno arrasador llamado popularidad, sí. Me ha dado más trabajo, un buen sueldo, que no es moco de pavo, y me ha permitido que la gente me conozca. Además, me permitió hacer un payaso fantástico que me ha divertido mucho, aunque es un poco pesado ya, después de tres años.

-Es una de las eternas actrices secundarias del cine español. ¿Le gustaría que le ofrecieran más papeles protagonistas?

-...Sin embargo, en el teatro, he tenido casi siempre papeles protagonistas. En el cine, sí. Mis personajes protagonistas del celuloide han sido más de arte y ensayo, menos conocidos. Pero no tengo mala sensación: me parece que un actor tiene que hacer cualquier papel bueno, aunque el protagonista tenga más responsabilidad. A mí me da igual, porque soy igual de intensa en todos.

-El cine, el teatro, la tele... ¿con qué medio se quedaría?

-Me gusta mucho el teatro, pero creo que tengo pendientes papeles con más carne en el cine. El teatro es más integral, más absoluto y ceremonial. La tele te da mucho oficio, recursos y popularidad; es más industrial. Pero todo es un conjunto de cosas que te hacen ser la actriz que eres a día de hoy.

-¿Qué espera esta noche del público onubense?

-Pues verás, aunque conozco Huelva porque he estado en el Festival de Cine Iberoamericano en varias ocasiones, no he actuado nunca ahí. Espero que se lo pase bien, porque le ofrecemos una obra muy hermosa, y que les aportemos un poco de alegría, que para eso trabajamos.

-¿Qué proyectos tiene para el futuro?

-Estoy inmersa en los ensayos de la obra teatral El caso de la mujer asesinadita, de Miguel Mihura. Tengo el papel protagonista y con eso me basta. No suelo aventurarme en varios proyectos a la vez porque me entrego al máximo en cada uno de ellos.

-¿Le queda algún sueño por cumplir?

-Me quedan por hacer grandes personajes a los que me gustaría aportar algo nuevo. Me apetece hacer tragedia griega o un papel goloso en el cine. También quiero seguir aprendiendo para desarrollar este oficio, al que amo con locura.

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