Un cuarto de siglo cantando tunas

  • Los tunos de Empresariales celebraron ayer sus primeros 25 años de vida con un pasacalles por el centro de Huelva que incluyó rondas bajo dos balcones y una actuación estelar en el Gran Teatro

Los alumbrados ya se habían encendido, el centro de Huelva era un ir y venir de personas en busca de algo qué regalar a sus seres más queridos en la noche de Reyes y, bajo la imponente fachada de la iglesia de la Concepción revoloteaban las capas de los tunos de la Facultad de Empresariales.

Como cada 28 de diciembre, día en que naciera la tuna de futuros empresarios de un ya lejano 1982, los hombres de negro se disponían a hacer su ronda. Pero este año la cosa guardaba un sabor especial: el sabor de saberse con el deber cumplido (basado en el sencillo disfrute de cantar), de la impronta histórica de sus cánticos universitarios, de alcanzar la madurez a través de un cuarto de siglo de vida.

Sí, señores. La tuna de Empresariales, con sus cintas de colores al hombro y pertrechada de bandurrias, guitarras, panderetas y voces entonadas, ha cumplido 25 años. Y qué mejor para celebrarlo que reunirse con viejos compañeros, los 'jurásicos' les llaman ellos con cariño y algo de sorna, y realizar un espléndido pasacalles por la columna vertebral de la capital.

Comenzaban los tunos a caminar por la calle Concepción despertando la curiosidad de propios y extraños, que se paraban para oírles cantar, dispuestos a que también a ellos se les erizara el vello en un cumpleaños tan especial cargado de recuerdos felices, de aulas, profesores y jóvenes enamoradas.

Qué mejor para devolver el recuerdo hasta el presente que hacer que sus esposas, novias "y otras amantes", como comentaba uno de ellos, Leonardo Sánchez, se subieran a uno de los balcones de la calle Concepción para hacerles la ronda.

Capitaneados por su director, Rafael Infante, la tuna viraba ahora hacia la calle Vázquez López, donde de nuevo tocaba una ronda de canciones para sus bellas enamoradas bajo el balcón de Francisco Urbano. La multitud se agolpaba en torno a los tunos mientras estos hacían bailar sus capas entre los cantares más recordados por todos aquellos que alguna vez supieron libar las mieles de la vida universitaria.

Imponente, como las columnas de su fachada, les esperaba el Gran Teatro donde cada uno de los componentes de la tuna de Empresariales iba presentando cada uno de los 15 temas que interpretaron a lo largo de la noche, un repertorio salpicado de canciones tan emblemáticas como 'Rábida', de Javier Gómez, y que se cerró con el tradicional 'Clavelitos'. Como colofón a la noche, todos interpretaron un simpáticos sainete cargado de ironía y buen humor, y ofrecieron un trofeo como homenaje al rector de la Onubense, Francisco José Martínez, y al alcalde de Huelva, Pedro Rodríguez. Luego, todos compartieron el resto de la noche, una noche para el recuerdo.

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