Los colegios onubenses acogen a 4.212 alumnos inmigrantes

  • El colectivo magrebí es el más numeroso entre estos alumnos en Huelva, aunque el número de escolares suramericanos, como peruanos o ecuatorianos, está experimentando una apreciable subida

La llegada de inmigrantes a la provincia se ha hecho notar en los colegios onubenses. Según los datos de la Delegación de Educación en Huelva correspondientes a finales del mes de febrero, un total de 4.212 niños inmigrantes se agrupan en las aulas de los centros educativos onubenses, de los cuales, 992 asisten a clase en los centros de la capital. Así lo especifica Antonio Casillas, el coordinador del área de Educación Compensatoria, quien asegura que los datos referentes al número de alumnos inmigrantes en la capital y en la provincia "son muy fluctuantes, incluso con una diferencia de tan sólo unas semanas, ya que muchos son los que abandonan en cualquier etapa del curso escolar así como los que se incorporan a él a lo largo de todo el año". Es por esto por lo que Casillas precisa que, desde el área que coordina, se hacen informes mensuales sobre el alumnado inmigrante que estudia en cada centro de la capital y la provincia "porque los cambios son sustanciales". Pero aunque las cifras varíen en poco tiempo, el coordinador asegura que, desde un punto de vista comparativo, los informes muestran, por lo general, una tendencia ascendente en el número de inmigrantes que ocupan las aulas onubenses, correspondiéndose esta tendencia con el aumento de inmigrantes que llegan a Huelva.

Es por esta evolución ascendente por lo que el fenómeno de los alumnos inmigrantes en los centros educativos de Huelva se alza en la actualidad como uno de los temas más estudiados por los profesionales del sector. Un ejemplo de este interés en Huelva lo protagoniza uno de los grupos de investigación de la Universidad capitalina. Se trata del grupo DOCE, formado por 15 investigadores pertenecientes a la Onubense, que trabajan desde el 2000 en el marco de la Educación observando y analizando los problemas educativos de Huelva, así como del resto de las provincias de Andalucía en colaboración con investigadores de otras universidades de la comunidad. Una de las líneas de investigación se refiere al fenómeno de la inmigración en las aulas. Bajo el título 'Multiculturalidad y minorías', los miembros del grupo estudian muchas de las vertientes de esta realidad, tan evidente en la capital y en todos los municipios que conforman el mapa de la provincia de Huelva.

Tal y como especifica el director del grupo, José Manuel Coronel Llamas, "hemos estudiado los problemas de los inmigrantes en la escuela con la intención de que, una vez detectados, su solución sea más viable y eficaz". Desde esta perspectiva, el director de DOCE informa que algunos de los problemas más frecuentes detectados a raíz de sus investigaciones son el fracaso escolar, la falta de integración en la comunidad escolar y el consiguiente aislamiento por parte del menor, y el abandono, generalmente porque la familia se traslada a otro lugar. Todos ellos son los problemas más frecuentes que el grupo ha detectado durante el transcurso de sus investigaciones. El cabeza del grupo asevera que el colectivo con más dificultades es el subsahariano y, en general, el procedente de los países de África. Según explica José Manuel, "este hecho es lógico". Tal y como asegura, los menores procedentes de dicho continente pertenecen a una cultura totalmente diferente a la que se encuentran al llegar a Huelva. "En cambio, los inmigrantes procedentes de los Países del Este comparten, por ejemplo, la religión, por lo que, al menos, no se sienten tan fuera de lugar y su integración es algo más fácil".

Pero su trabajo ha ido más lejos. Se han interesado también por la diferencia de género entre los alumnos inmigrantes. El investigador principal del grupo DOCE explica que es habitual la negativa de las familias a que las niñas no asistan al colegio en favor de sus hermanos varones. "Lo habitual es que los padres piensen que si tiene que estudiar uno sea el varón, una actitud propia de una cultura en la que la mujer ocupa un lugar secundario, algo que no cambia al llegar aquí". A este respecto, el investigador añade que es un fenómeno "injusto sobre todo porque la respuesta de las niñas en las primeras etapas de integración es formidable".

En definitiva, las inmigrantes son familias, por lo general, desestructuradas, con un nivel económico muy bajo y con problemas mayoritariamente sociales que repercuten en la actitud de los menores en el colegio así como ante la sociedad en general. Aunque José Manuel especifica que son muchos los escolares que proceden de familias con una alta formación, "por lo que en materia de inmigración no se puede generalizar". Es por esto por lo que el grupo DOCE asegura que las estrategias de integración en las aulas tienen que ser comunes para evitar la marginación, pero también personalizadas, por lo particular de cada caso.

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