Más arreglos, menos compras

  • La venta y confección de túnicas se constriñe en favor de las reparaciones de las usadas en años anteriores

Nada se escapa de sus terribles garras. La crisis, que ya empezó a dar sus primeros zarpazos los últimos años, parece que tiene para éste reservado lo peor. Las perspectivas de ventas en el sector son más débiles que en 2011 y se está a la espera de que en la última fase de la Cuaresma, la cosa de mejore. Uno de los argumentos que se esgrimen es que los cofrades están a la espera de tener una mayor certidumbre sobre las condiciones meteorológicas de este año, antes de hacer un esfuerzo en el presupuesto.

Mientras tanto, hay más arreglos de lo que ya se tiene que ventas de artículos nuevos y esto se plasma en las túnicas y resto de prendas que los penitentes necesitan a la hora de efectuar su estación de penitencia.

Blas Pérez, de Tienda Cuaresma, habla de esta bajada aunque es de los que piensan que puede haber un empuje hacia arriba en las últimas semanas. Se venden menos túnicas y eso que los precios no han subido. Incluso algunas cosas han bajado, como son las zapatillas que han pasado de 9 euros el año pasado, a 7. Descuentos hay en otras secciones. Toda la imaginería la tiene al 50% y respecto a la música, señala que "el descenso de ventas es habitual desde hace unos años salvo en el caso de las bandas de Huelva".

Jesús Vieira, que tiene otra tienda en el centro, coincide en la indecisión del público: "Hay que tener en cuenta además, que el año pasado no salieron muchas cofradías por lo que las túnicas las tienen nuevas". Pese a todo, Vieira confiesa que no le va mal y parece haber encontrado en la ropa para costaleros un auténtico filón. Para otros artículos como el incienso o los regalos, la gente pregunta y se lo piensa mucho antes de hacer el desembolso. Tampoco este año ha subido los precios, "porque no nos atrevemos". Así, un capirote de rejilla está entre 15 y 20 euros. Son los que se han impuesto porque tienen más resistencia y valen para todas las cabezas.

Siguiendo en el capítulo de la ropa, la modista Emilia Rodríguez comenta que "lo habitual de todos los años es que la gente deje las cosas para última hora". Sin embargo, reconoce que hasta la fecha, "el año pasado fue mejor". Las modistas tampoco han subido los precios y eso que les vienen más arreglos que en años anteriores. La crisis no nota hasta en la venta de guantes de penitentes que también se ha reducido. El arreglo más típico que trabaja es el de los bajas de las capas y túnicas que salen entre 20 y 25 euros.

Otro ingrediente fundamental de la Semana Santa es la música. El director de la Agrupación Musical Santísimo Cristo del Amor, Rubén González Téllez indicó que la crisis" está golpeando. De hecho, en algunas localidades de la provincia los pasos saldrán sin acompañamiento musical". Los precios en este ámbito también se han estabilizado. Recuerda que lo habitual es que "una agrupación o una banda contrate con una hermandad por cuatro años y cada año, se sube en 100 o 150 euros. Actualmente, los precios están estancados porque además, hay mucha oferta". La producción de discos tampoco está en sus mejores momentos y ha caído mucho. Un disco puede salir como poco, por 9.000 euros y además, está el fenómeno de las descargas.

Otra cosa que se ha resentido por la crisis es las subvenciones municipales. Hasta hace poco, cada banda o agrupación recibía 3.000 euros del Ayuntamiento. Ya el año pasado fueron 2.000 y este año no se sabe nada. Las que sí están al día son las hermandades que ya han recibido la asignación correspondiente al año pasado.

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