El anillamiento de flamencos convoca a decenas de voluntarios

  • En total 343 pollos fueron marcados y devueltos al humedal · La captura de las aves y el proceso de anillamiento se realizó en la madrugada de ayer y se prolongó durante cuatro ahoras

Más de 230 voluntarios y técnicos de medio ambiente participaron en la madrugada de ayer sábado en el anillamiento de 343 pollos de flamenco nacidos este año en el Paraje Natural Marismas del Odiel. La iniciativa se desarrolló por segundo año consecutivo dentro del Programa de Anillamiento de Flamencos de la Consejería de Medio Ambiente y contó con la participación de agentes medioambientales de la Estación Biológica de la Laguna de Fuente de Piedra (Málaga) y del paraje marismeño, entre otros.

La captura de los pollos para su anillamiento es un proceso delicado en el que participan centenares de personas. La operación comenzó cuando aún era noche cerrada, momento en que grupos de batidores con un coordinador al frente se distribuyeron por la marisma para localizar a los pollos y conducirlos al interior de un corral, previamente levantado en un muro de las salinas.

Los participantes llegaron a La Calatilla el viernes por la tarde y fueron distribuidos al día siguiente en grupos de captura y marcaje. Esperaron a que amaneciera para localizar a los flamencos.

Cuando las aves estuvieron en su interior, el personal, repartido en cuatro equipos, fue cogiendo uno a uno los polluelos y los entregaron a otros grupos que se encargaron de la colocación de las anillas, una de plástico blanca en una pata y otra metálica en la otra, con un código identificativo que permite ser visto a corta distancia o con telescopio. Después se procedió a medirles el pico, ala y el tarso. También se les pesó y se les extrajo sangre para determinar el sexo, el estado y la salud de las aves. Finalmente, se procedió a la suelta. Todo el proceso se hizo con rapidez, pero organizadamente, durante más de cuatro horas. Otra de las tareas que se realizaron durante el anillamiento de ayer fue un análisis de buche que se realizó a algunos pollos, según explicó el coordinador Manuel Rendón.

Así pues, la operación de captura de los pollos permite, paralelamente a la actividad de anillamiento y marcaje, la realización de otras actividades de carácter científico y de difusión medioambiental, como la obtención de muestras biológicas, que servirán para estudios genéticos y el seguimiento de las aves para conocer y evaluar sus procesos de alimentación y reproducción, entre otras variables.

Esta actuación, aunque se inició el pasado año, ha suscitado gran expectación y se ha convertido en un acontecimiento muy participativo y demandado en relación con la conservación del patrimonio natural entre jóvenes y mayores.

Una vez que los pollos de flamenco han nacido y crecido en la marisma, viajan hasta otras zonas de Europa y África, por lo que a través de las anillas se le hace un seguimiento exhaustivo de los lugares de destino y la distancia que recorren. Las marcas se convierten así en ficheros, las hojas de vida de las aves, que permite observarlos sin capturarlos.

Los padres de los polluelos que han sido anillados recorren cada día hasta 200 kilómetros, ya que viajan hasta las Marismas del Odiel y otras zonas de Andalucía donde se alimentan para después volver a Fuente de Piedra y alimentar a sus hijos. En el humedal onubense habitan durante todo el año colonias de flamencos, cuyo número desciende coincidiendo con la época de reproducción. En verano adquiere gran importancia para otras colonias que se desplazan hasta el para alimentarse. Los pollos anillados ayer nacieron a primeros de mayo y se suman los 396 del años anterior.

Según la consejera de Medio Ambiente, Cinta Castillo, la presencia de flamencos en Marismas del Odiel se debe al buen nivel hídrico que mantiene el paraje, ya que de lo contrario la reproducción de estas aves no sería posible, a las buenas condiciones ambientales que han permitido el nacimiento esta temporada de casi 350 pollos. En este espacio natural, Reserva de la Biosfera, anidan 450 parejas de flamencos rosas y es junto a la Laguna Fuente de Piedra los dos únicos puntos de Andalucía que acogen estas colonias de aves.

Castillo explicó que con los últimos pollos que se han marcado, se alcanza una cifra cercana a los 16.000 en Andalucía desde que la Junta puso en marcha el programa de conservación de esta especie en 1986 y señaló que el anillamiento permite hacer un seguimiento técnico y científicos no sólo de las aves sino de la evolución de los humedales para determinar "cómo mejorar y conservar un ecosistema".

El Programa de anillamiento se enmarca dentro del Programa de Voluntariado Ambiental de Andalucía y de las actividades que desarrolla la Red para el Estudio y Conservación de los Flamencos y las Zonas Húmedas en el Mediterráneo y África Occidental, en la que participa la Consejería de Medio Ambiente junto con otras entidades y organizaciones internacionales destinadas a la conservación de la naturaleza. Hasta el momento este programa ha permitido realizar más de 110.000 controles de ejemplares anillados en Andalucía.

Estas recuperaciones se han realizado en distintos humedales distribuidos por toda la cuenca mediterránea, así como en diversas zonas de la costa noroccidental africana. Con la lectura de anillas se ha extraído una valiosa información sobre el comportamiento de la especie, como comprobar los intercambios que se producen entre las poblaciones del Mediterráneo Occidental y Oriental.

La consejera realizó ayer una ruta en piragua por el Paraje Marismas del Odiel hasta Punta Umbría, en concreto desde el puente de Los Burro hasta la plaza Pérez Pastor, una ruta que se inauguró ayer y a partir de ahora se convertirá en un uso público más de este espacio protegido, que tiene una superficie de 7.150, dentro del programa de visita de la Junta de Andalucía.

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