El acusado de espiar y grabar a una menor en el baño reconoce los hechos

  • La juez lo condena a 15 meses de prisión pero le suspende la pena durante tres años a condición de que no cometa más delitos

El Palacio de Justicia de Huelva, sede del Penal 3. El Palacio de Justicia de Huelva, sede del Penal 3.

El Palacio de Justicia de Huelva, sede del Penal 3. / alberto domínguez

El joven que se sentó ayer en el banquillo de los acusados del Juzgado de lo Penal 3 de Huelva por un delito continuado de revelación de secretos -por espiar y grabar a una menor mientras se duchaba-, A.J.M., reconoció los hechos ante la jueza Estela Sanjosé, lo que le ha supuesto una considerable rebaja de la pena.

El procesado se enfrentaba a una condena de tres años de prisión, que finalmente se han reducido a 15 meses de reclusión, indicaron fuentes judiciales a Huelva Información. La titular del Penal 3 ha decretado que se le suspenda la pena durante los próximos tres años, bajo la condición de que no vuelva a delinquir.

5Años. Es el plazo que deberá pasar el condenado sin acercarse ni comunicarse con la víctima

Los hechos acontecieron entre octubre y el 17 de diciembre de 2014 en el domicilio de la víctima, en Huelva capital, cuando ella tenía 17 años.

El procesado admitió ayer que "con el ánimo de satisfacer su libido sexual", la espió y la grabó a través de la rejilla del cuarto de baño mientras la adolescente se duchaba. Todo sin su consentimiento ni su conocimiento.

A.J.M. la captó desnuda. Se valió para ello de un terminal móvil "que enfocaba por dicha rejilla hacia el interior de la ducha donde se encontraba la menor".

Cuando aquel 17 de diciembre la víctima descubrió al encausado con las manos en la masa, este le facilitó voluntariamente el acceso a su ordenador y a su teléfono "con el objeto de que pudiera analizarlos y comprobar su contenido", tal y como relataba la Fiscalía y como ahora se da por probado en la sentencia, que ya es firme.

El joven acusado, además de visualizar a la menor desnuda, la llegó a grabar hasta en tres ocasiones, concretamente los días 6 y 9 de octubre de 2014, grabaciones que conservaba en la tarjeta de memoria que se encontraba en el interior de su teléfono móvil, con 16 GB de capacidad. Sin embargo, en el momento de la captación de estas imágenes el procesado era menor de edad.

El fiscal del caso ha retirado de la acusación el delito continuado por estimar que los hechos fueron puntuales y sólo se produjeron una vez, cuando el condenado ya era adulto. Las grabaciones precedentes fueron realizadas cuando el inculpado también era menor de edad, por lo que el asunto se instruye en paralelo en la Fiscalía de Menores de Huelva, informaron las fuentes consultadas.

A A.J.M. se le han aplicado en este procedimiento las atenuantes de confesión y de reparación del daño, puesto que la indemnización de 1.100 euros que tiene que pagar a la víctima ya ha sido consignada. Además, tiene que abonar una multa de 1.440 euros y se ha procedido al comiso del teléfono móvil con el que grabó las imágenes y de las tarjetas donde las almacenaba.

A consecuencia de los hechos admitidos por el condenado, la víctima ha sufrido un trastorno adaptativo agudo. Este hombre no podrá acercarse ni comunicarse con la joven durante los próximos cinco años, tal y como determinó ayer la autoridad judicial.

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