El feto de Vázquez López fue fruto de un aborto espontáneo y nació muerto

  • La madre, de unos 30 años y residente en el centro, no sabía que estaba embarazada

  • Se descarta la responsabilidad penal

Agentes de la Policía Nacional rebuscan en los contenedores hasta dar con el embrión dentro de una bolsa este jueves. Agentes de la Policía Nacional rebuscan en los contenedores hasta dar con el embrión dentro de una bolsa este jueves.

Agentes de la Policía Nacional rebuscan en los contenedores hasta dar con el embrión dentro de una bolsa este jueves. / josué correa

El embrión que la Policía Nacional localizó el jueves en un contenedor de la calle Vázquez López de Huelva fue fruto de un "aborto espontáneo". Según informaron ayer fuentes del caso a Huelva Información, la mujer que lo arrojó a la cubeta metido en una bolsa de plástico es vecina de la capital, una "chica normal y trabajadora" que habita en la zona centro.

Las mismas fuentes explicaron a este rotativo que la mujer, de unos 30 años y con pareja estable, se sorprendió en la mañana del jueves cuando sufrió un inesperado aborto, ya que "no sabía que estaba embarazada", algo que previsiblemente refrendarán los informes médicos que están pendientes, incluido el análisis que el Instituto de Medicina Legal (IML) de Huelva realizó ayer al feto y cuyo resultado por el momento no ha trascendido.

Al parecer, informaron a este diario y con la debida precaución las fuentes del caso, el embarazo era "inviable", al sufrir la criatura alguna patología que le había causado la muerte en el vientre de la madre, quien acabó expulsándolo de forma natural con sólo doce semanas de gestación y apenas ocho centímetros de envergadura.

Su reacción fue arrojarlo al contenedor de la basura, aunque se vio obligada a contar lo acontecido en la mañana del jueves después de acudir a un centro hospitalario para ser atendida por la fuerte hemorragia posparto que padecía.

Según ha podido saber este periódico, se ha descartado la responsabilidad penal de la madre, al no corroborarse que el parto fuera provocado o que el embrión sufriera lesiones graves que alguien le hubiese infligido adrede.

El asunto está en manos del Juzgado de Instrucción 1 de Huelva, de guardia desde el pasado miércoles, aunque todo apunta a que la causa se acabará sobreseyendo definitivamente, una vez que la magistrada María José Fernández Maqueda compruebe los resultados obtenidos por los forenses que han examinado los restos embrionarios.

Ya el mismo jueves las fuentes de este diario avanzaron que todo apuntaba a que se trata de un "hecho escabroso pero no criminal".

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