Del Valle y su hermana, recibidos al grito de "asesinos" a su llegada a la Audiencia Provincial

  • La Policía ha tenido que emplear escopetas de bolas de goma para disolver a un grupo de exaltados

Comentarios 84

La Policía Nacional tuvo que cargar incluso disparar pelotas de goma para disolver a unas 50 personas exaltadas que habían lanzado piedras contra los agentes e incluso pretendían montar una barricada quemando contenedores en los alrededores de la Audiencia Provincial de Huelva, hasta donde hoy llegaron Santiago del Valle y su hermana, Rosa, los dos detenidos por la muerte de la pequeña de cinco años, Mari Luz Cortés.

Los altercados provocaron que fuera necesaria la intervención de los Bomberos para extinguir el fuego del incendio de un contenedor, con lo que el tramo de acceso desde la Alameda Sundheim a la Avenida Guatemala ha tenido que ser cortado al tráfico por la Policía Local.

A pesar de que los detenidos accedieron a las dependencias policiales en torno a las 17.10 horas bajo un fuerte dispositivo policial que tenía a unas 600 personas contenidas por unas vallas para evitar una avalancha, unas 200 personas permanecen a las puertas del Palacio de Justicia, de las que unas 50 siguen protagonizando continuos enfrentamientos policiales, en uno de los cuales, los efectivos se han visto obligados a utilizar las escopetas de pelotas de goma para tratar de disolver al grupo de exaltados.

Los altercados se sucedieron desde la entrada de los detenidos en los juzgados, en que los concentrados arrasaron con las vallas y se acercaron a las dependencias increpando a los acusados, a los agentes policiales y lanzando todo tipo de objetos, hasta piedras, que provocaron heridas en la boca de una redactora de Onda Cero Huelva, que, con un ataque de nervios, fue asistida en el lugar de los hechos y precisó de tres puntos de sutura; y en el rostro de un cámara de Cuatro, que totalmente ensangrentado fue trasladado a un centro médico cercano en una ambulancia.

Los ataques de pánico y cámaras rotas fueron otras de las consecuencias que los profesionales de los medios de comunicación pagaron por parte de un grupo de exaltados que, enfadados porque la Policía había obstaculizado el paso a la llegada de los detenidos a la Audiencia Provincial, lanzaron todo tipo de objetos que, además, provocaron las lunas de algunos de los coches de la Policía Nacional y de la Policía Local que auxiliaban a los siete furgones de la Unidad de Intervención de la Policía Nacional que, con más de 30 agentes, se había desplazado desde Sevilla a la capital onubense.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios