Trepando en el trabajo

  • La poda de las palmeras, una labor muy arriesgada, se convierte cada año en un espectáculo urbanol escalada en bici En esta nueva campaña de poda, los trabajadores utilizan un nuevo sistema, parecido a una bicicleta, para escalar las palmeras de la capital onubense.

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La mañana se presentaba fría. Tras una segura armadura de abrigo, y con todos los arnés imaginables, José Cordón se disponía a escalar. Sin embargo lo que tenía delante de él no era el monte Everest, sino una de palmeras más grandes de la capital ubicada en la plaza del Punto. "Una vez que te acostumbras, le coge el gustillo al asunto", ironiza, mientras aclara que si este trabajo no te gusta demasiado, mejor coger otra elección laboral. "Es más seguro de lo que la gente se imagina", apunta Cordón, mientras observa la copa de la palmera a pelar, que vacila de un lado para otro, gracias a esa 'brisa' que siempre corre por esta ventosa plaza de la capital.

"Esta no es muy alta. Nos hemos subido a palmeras de más de 32 metros", explica, añadiendo un pequeño detalle a su interlocución. "Las palmeras más finas son las más altas, en cambio éstas son las más segura, pues su tronco es más flexible y su copa no pasa de un peso de 700 kilos; las de tronco gordo pesan entre 3 mil y 4 mil kilos".

Mientras intenta ponerse la nueva herramienta de escalada, una especie de sujeción con aros que lo elevarán por medio de un sistema parecido al de la bicicletas, este podador- "más preparado para subir el Tourmalet'-, reconoce lo duro que es el cortar las fuertes hojas de la palmera, y no es por su dureza, con la que se enfrentan y vencen con el corbellón, -su arma con la peinan y cortan las ramas desahuciadas por el árbol-, sino por todos los elementos externos al mismo que en ella se cobijan. "Aunque parezca mentira, en las copas de las palmeras habitan más ratas que palomas u otros pájaros. Es increíble, hasta anidan en ellas".

No con el fin de aniquilar estos desagradables huéspedes, que también, el Ayuntamiento de Huelva, a través de su Concejalía de Infraestructura y Servicios Municipales, está llevando a cabo la campaña anual de poda de palmeras. Se trata de abordar la limpieza de 636 palmeras situadas en 53 plazas, parques, avenidas, barriadas y espacios emblemáticos de la ciudad.

El objetivo de esta campaña es garantizar la seguridad de los transeúntes, evitando el peligro de desprendimiento de hojas secas y el riesgo de caída por copas demasiado espesas que pueden ceder con el viento, además de evitar obstáculos en semáforos o farolas, liberar los recorridos de los autobuses urbanos de Emtusa y mejorar la estética general de la ciudad.

Se trata de campañas municipales que se llevan a cabo anualmente, para abordar la poda de las palmeras más altas, las que requieren material y personal especializado para realizar las tareas.

Este año, por primera vez se ha puesto en marcha un nuevo sistema que sustituye las tradicionales botas de pinchos por una especie de bicicleta para acceder a la copa del árbol con el objetivo de proteger el tronco. Hasta ahora, los operarios accedían a las copas escalando por el tronco gracias a unas botas de pinchos que inevitablemente agujereaban la corteza del árbol favoreciendo y facilitando la entrada de insectos. Con el objetivo de evitar esta exposición a plagas y enfermedades, se está utilizando una especie de bicicleta elevadora que permite a los operarios ascender sin dañar la palmera.

De manera rutinaria, durante todo el año, se acomete la poda de las palmeras de tamaño medio por los operarios del Departamento de Parques y Jardines sin embargo, las de gran porte es preciso repasarlas cada dos años, por lo que se dividen en dos grupos que se abordan alternativamente.

La ciudad de Huelva cuenta con más de 4.000 palmeras actualmente.

"La mejor época para su poda es durante el invierno porque se ve mejor el armazón de las ramas y es más fácil elegir lo que se corta y lo que no. Durante el crecimiento fuerte de primavera y verano en la poda se eliminan muchas hojas, castigando al árbol, al suponer un freno en el crecimiento y el debilitamiento del ejemplar", apostilla Cordón, a la vez que trepa por este gran ejemplar al ritmo de pedal.

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