"Tratamos desde amas de casa hasta profesores de universidad"

  • La falta de percepción de riesgo por parte de los jóvenes es lo que más preocupa

Aunque el sida ya no provoca las pavorosas imágenes que pudimos ver en la década de los 80, el convertirse en un seropositivo es un duro golpe en la vida de cualquier persona. Y aunque el sida esté ya considerada como una enfermedad crónica, el deterioro de la calidad de vida de estos pacientes es más que notable, ya que están sometidos a severos tratamientos con antirretrovirales.

Desde el comité antisida de Huelva se lleva trabajando desde hace 10 años con estos colectivos. La coordinadora de esta organización, María García, indica que se trata de "un mundo de silencio, en el que la enfermedad se vive de puertas para adentro. El rechazo social sigue siendo muy fuerte. En esto no hemos avanzado nada desde los años 80 y ese es el principal reto en la actualidad: la aceptación de estos pacientes". García habla de heterogeneidad absoluta de las personas portadoras del VIH, que ha dejado ya muy atrás, la idea de que éste era un problema sanitario que afectaba a homosexuales o drogadictos. "De hecho -señala la coordinadora del comité- la principal fuente de transmisión está siendo la vía sexual y, en concreto, la heterosexual".

Al comité llegan personas enviadas en la mayoría de los casos, por los médicos que las están atendiendo, ya que el comité organiza grupos de terapia, talleres de salud e incluso cursos de Formación Profesional y sus actividades también las llevan hasta el centro penitenciario. Una de las situaciones que con más asiduidad han de afrontar es la de aquellas personas a las que se les ha comunicado recientemente, que son seropositivas.

Ya no hay un perfil definido de la persona con VIH. De hecho, en el comité se trata desde amas de casa, cuyos maridos les han trasmitido el virus, hasta profesores de universidad, aunque sigue habiendo casos entre personas homosexuales o drogadictos. Sin embargo, como ya se ha comentado, la transmisión sexual del VIH es la preponderante. La pérdida de la percepción de riesgo está provocando que el sexo se tome con menos precauciones que hace una década, lo que según los datos a nivel español y europeo, está provocando un incremento de los portadores del VIH y un quizá, repunte en los próximos años, de los enfermos de sida. María García incide en que "el problema a día de hoy, no son los tradicionales grupos de riesgo, sino los jóvenes que no tienen conciencia y creen que no les va a pasar nada". Esa inconsciencia es lo que está provocando el incremento de seropositivos "que en muchos casos viven una vida normal y lo mantienen en silencio".

Como ya se ha mencionado, una de las fuentes de pacientes de las que más se suministra el comité, es las consultas de las doctores que los atienden. No es extraño que los facultativos del Juan Ramón Jiménez o del Infanta Elena, "nos envíen a los pacientes cuando los encuentran con estados de ánimo muy bajos".

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