Rosario Olmedo asegura que Francisco acosaba a su hermana y que era "celoso"

Rosario Olmedo. Rosario Olmedo.

Rosario Olmedo.

La tía y cuñada de las víctimas del doble crimen de Almonte, Rosario Olmedo, testificó ayer en la vista oral indicando que la relación entre su hermana, Marianela Olmedo, y su amante, Francisco Javier Medina, era "tóxica, dolorosa, de maltrato psicológico", que constantemente padecía "episodios de celos" por parte de él y que "la solía llamar insistentemente, a veces era un acoso". A su juicio, su hermana soportaba el control que el acusado de los asesinatos ejercía sobre ella "porque estaba enamorada hasta las trancas", pero que de ser muy presumida pasó a no maquillarse y "estar todo el día en chándal". Se convirtió, dijo, "en una mujer sumisa, dependiente, controlada".

Cuando Miguel Ángel y Marianela estuvieron a punto de separarse legalmente en octubre de 2012, "ella no firmó nada porque lo que Fran quería era que perjudicara a mi cuñado y ella no iba a firmar nada que perjudicara al padre de su hija".

Rosario Olmedo no tenía contacto alguno con Medina antes de los crímenes. Ni siquiera tenía su teléfono. El día en que su padre, Mariano Olmedo, encontró los cadáveres de padre e hija en la casa de la avenida de los Reyes, recibió una llamada de Medina en la que la alertaba de que algo había pasado: "No es normal que me llamara, yo estaba embarazada de cinco meses y nadie de mi familia quiso preocuparme".

También presenció, dijo, el enfrentamiento que se produjo entre el padre de Miguel Ángel, Antonio Domínguez, y Francisco Javier en un bar de la localidad y en el que el más joven, al acabar la disputa, "se quedó en el bar y se tomó un zumo de naranja", subrayó para evidenciar su frialdad.

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