Rajoy echa un pulso a la UE al fijar un déficit del 5,8% para 2012

  • El presidente del Gobierno desafía la disciplina fiscal europea minutos después de firmar el tratado que consagra la austeridad

Mientras Europa decidía -casi colectivamente- someterse a un entramado de reglas mucho más duras en materia de control de déficit y deuda pública, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, retaba a Bruselas y en lugar del objetivo de reducción de déficit pactado con la Comisión de los 27 (4,4% del PIB) para este año, anunciaba una meta del 5,8%. Esta revisión al alza implica un ajuste extra de 14.000 millones de euros, que se sumarán al tijeretazo de 15.175 millones anunciado el pasado 30 de diciembre (8.900 millones de ahorro en el gasto público y 6.275 millones por la subida de impuestos). El anuncio unilateral supone una decisión sin precedentes, adoptada, en palabras del jefe del Ejecutivo, amparándose en la "soberanía" del país.

El recorte de 44.000 millones de euros necesario para lograr el objetivo de déficit del 4,4% en 2012 era excesivo para el Gobierno. Con el 5,8%, el déficit máximo en el que podrá incurrir la Administración central será del 4%, mientras que las comunidades autónomas no podrán pasar del 1,5%, los ayuntamientos del 0,3% y la Seguridad Social tendrá que cerrar en equilibrio.

De esta forma, la mayor parte del ajuste de 2,7 puntos del PIB (equivalentes a 29.000 millones de euros) recaerá sobre la comunidades autónomas, un asunto que se debatirá en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) convocado para el martes próximo.

A falta todavía de una mayor coordinación económica entre los socios europeos, el movimiento unilateral de España supone alejarse, aunque sea puntualmente, del corsé que, precisamente, consagra el nuevo tratado firmado ayer por Rajoy poco antes de su anuncio. El pacto, al que se han adherido 25 de los 27 socios -todos salvo Reino Unido y República Checa- obliga a una mayor disciplina presupuestaria como método para prevenir nuevas crisis de deuda en Europa, donde hay, hasta la fecha, tres países rescatados por la UE y por el Fondo Monetario Internacional (FMI): Grecia (dos veces), Irlanda y Portugal.

La decisión de España fue acogida con reticencias en Bruselas, ya que fuentes de la Comisión Europea la interpretaron como una "presión política" que no conducirá a nada. En las últimas semanas ya se habían sucedido declaraciones por parte de miembros del Gobierno en las que se daba por hecho que el déficit para 2012 sería superior al 4,4%, y se había barajado la posibilidad de que Bruselas diera el visto bueno a esa flexibilidad. El pasado jueves, el Ejecutivo de Rajoy constató que no habrá ningún gesto en esa dirección antes de mayo, cuando la Comisión conozca la integridad de los presupuestos para este ejercicio y el programa de estabilidad del Gobierno español.

Pero, según explicó Rajoy en rueda de prensa en Bruselas, la modificación al alza de la cifra de déficit no incumple el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE, ya que la intención es alcanzar un 3% de déficit en 2013. El jefe del Ejecutivo explicó que no informó del nuevo objetivo de déficit a sus colegas comunitarios ni a la Comisión debido a que no tenía por qué hacerlo. Asimismo, precisó que explicará la medida cuando toque, es decir en abril, cuando se presente el programa de estabilidad y las reformas que ha de evaluar Bruselas.

El presidente del Gobierno aseguró estar "muy tranquilo" ante la hipótesis de que la Comisión Europea pueda iniciar un procedimiento por déficit excesivo porque la cifra prevista por su Gobierno cumple tanto el Pacto de Estabilidad como la recomendación de déficit excesivo que se hizo en 2009. Dicha recomendación implica reducir 1,5 puntos de media anual en déficit estructural, algo que se va a cumplir, dijo Rajoy, mientras que este año el esfuerzo de reducción del déficit estructural será de 3,5 puntos. "Si no, no hubiéramos planteado esta cifra", subrayó antes de calificar la decisión de su Gobierno de "sensata y razonable".

La Comisión Europea, mediante su portavoz de Asuntos Económicos, Amadeu Altafaj, recordó que cumplir con las metas fijadas por Bruselas es clave para recuperar la confianza. El presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, insistió en que los países de la UE deben mantener los objetivos presupuestarios, si bien reconoció que la situación económica de España es muy diferente de la del norte de Europa. La canciller alemana, Angela Merkel, advirtió por su parte que "no tiene sentido" hablar ahora de flexibilizar los objetivos de déficit y recalcó que Rajoy se ha comprometido a hacer todo lo posible para cumplir con el umbral fijado. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, elogió las medidas "extremadamente fuertes" tomadas por el Gobierno español en los dos últimos meses.

La prima de riesgo española acusó el anuncio de Rajoy, ya que por primera vez desde agosto de 2011, el riesgo país español superó al italiano. No obstante, al cierre del mercado, ambas primas de riesgo se igualaron y terminaron la sesión en los 310 puntos básicos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios