Potaje con sabor rociero para todos

  • La Hermandad del Rocío cartayera celebra un día solidario de convivencia en la pradera de San Isidrol suculenta olla El potaje llegó a pesar cerca de cien kilos.

Buena comida, buenos amigos, buen escenario y buen ambiente. Los participantes en la décimo tercera edición del Potaje Rociero, celebrado el domingo en la pradera de San Isidro de Cartaya y organizado un año más por la Hermandad del Rocío de la localidad, pudieron disfrutar de una gran jornada de convivencia.

Se trata de una iniciativa que ha congregado a varios centenares de personas en el recinto romero del municipio. A lo largo del día, la organización sirvió más de 300 platos de un suculento potaje de garbanzos, con sus correspondientes avíos, que ha pesado cerca de 100 kilos y que ha sido elaborado por los propios miembros de la Hermandad en varias ollas grandes.

La presidenta de la Hermandad, Consolación Palacios, se ha mostrado "enormemente satisfecha" con el resultado de la jornada "sobre todo, teniendo en cuenta que, por ejemplo, el año pasado el tiempo no acompañó y en esta ocasión ha hecho un bonito día prácticamente primaveral", lo cual ha propiciado que la gente se haya animado a participar en la degustación". No en vano el recinto romero ha presentado a lo largo de toda la tarde un aspecto inmejorable y muy parecido a un día de romería, ya que no han faltado ni el cante ni el baile, ni los caballos, ni los carros tirados por mulos, que han dado el toque alegre y colorista a la jornada.

Todo ello, ha precisado Palacios, "nos dará un buen empujón en la labor que estamos llevando a cabo desde hace tiempo destinada a recaudar fondos para la adquisición de un Simpecado para la Hermandad, que ahora mismo es nuestro próximo y principal objetivo en el camino que estamos recorriendo con el fin de convertirnos definitivamente en Hermandad filial".

La actividad ha sido también una jornada de convivencia a la que este año por primera vez se ha incorporado la música en directo de la mano del grupo Paso a Paso. Y es que el principal objetivo, apunta Palacios, no es otro que "disfrutar de un día de campo agradable y ameno en compañía de familiares, compañeros y amigos", los cuales ya, en muchos casos, "hacen cada año un hueco en sus agendas para no faltar a esta ya tradicional cita".

La edición del año pasado de este potaje rociero tuvo como principal objetivo ayudar a la familia de una menor cartayera de 7 años para costear un tratamiento de hormonas de crecimiento para superar una esplasticidad psicomotora con displejia. Palacios ha querido agradecer finalmente en nombre de los más de 900 hermanos que componen la Hermandad del Rocío de Cartaya el apoyo que reciben año tras año de los numerosos cartayeros que participan en sus actividades.

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