La Policía finaliza los rastreos en la zona donde apareció Mari Luz

  • Durante una semana miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado inspeccionaron sobre el terreno · No se descarta que los agentes vuelvan al lugar

La Policía finalizó el viernes los rastreos en la zona donde apareció el cadáver de Mari Luz. Durante una semana miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han inspeccionado sobre el terreno en busca de pruebas y pistas que indicaran el recorrido que pudo realizar el cuerpo de la pequeña hasta llegar al lugar donde fue avistado el pasado 7 de marzo, cincuenta y cuatro días después de su desaparición en la barriada de El Torrejón.

Desde que se halló el cadáver de Mari Luz, el escenario de la investigación se situó en los alrededores del muelle de la Refinería de Cepsa. El dispositivo inicial formado por Policía Nacional, Guardia Civil y bomberos, se reforzó el pasado domingo con más efectivos y un helicóptero. Los agentes peinaron palmo a palmo la zona.

Ayer ya no había agentes trabajando sobre el terreno. Desde la Subdelegación del Gobierno se indicó que de momento se han terminado las labores de rastreo en la zona donde apareció el cadáver de Mari Luz, a lo que añadieron que los agentes "están centrados en la investigación" y no se descarta que "vuelvan al lugar".

A la espera del informe definitivo de los forenses, la investigación se centra en los resultados de las autopsias practicadas al cuerpo de la niña. De la primera se desprende que la pequeña murió por asfixia y en las cuarenta y ocho horas siguientes al momento de su desaparición. Asimismo, se apunta que Mari Luz ya estaba muerta cuando fue arrojada al agua o abandonada en las inmediaciones de la ría del Tinto.

Las fracturas que presentaba el cuerpo de la pequeña en la cabeza y en una costilla se realizaron, según el estudio forense, antes de su fallecimiento pero ninguna de ellas era mortal. La fractura de la costilla pudo realizarse al ser asida con fuerza por su raptor. El testigo localizado por Huelva Información declaró que el domingo 13 de enero -día de la desaparición de Mari Luz- , a la altura de la oficina técnica de Obras Públicas, vio como un individuo cogió a una niña, -que el testigo identificó como Mari Luz- por la cintura, la elevó del suelo, se la echó a un costado, mientras ésta gritaba y pataleaba, y la metió en una furgoneta de color blanco.

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