Platos de otros mundos

  • Un encuentro gastronómico clausuró ayer la Semana Intercultural de la Universidad de Huelval un menú variado Ceviche peruano, cuscús marroquí, ensaladas tropicales o pasteles chinos... conformaban la exótica carta que ofrecieron los inmigrantes onubenses en la Escuela Universitaria de Trabajo Social.

Aromas y sabores de otros mundos inundaron en la jornada de ayer la Escuela Universitaria de Trabajo Social de la Onubenses. En su acogedor hall de entrada, diferentes asociaciones de inmigrantes de Huelva mostraron los platos típicos de sus diferentes países durante la celebración de un encuentro gastronómico que vino a clausurar la primera Semana Intercultural de la Universidad de Huelva, semana que se ha desarrollado en esta facultad desde el pasado martes, 1 de abril.

Sobre una mesa interminable, reposaban platos desconocidos para los allí presentes. Estos aguantaban impacientes meterles el diente, mientras escuchaban las recetes que los componían, de boca de sus 'cocineros'. Desde ceviche peruano hasta agua de melón, pasando por chocolate puro mexicano, componían un variado menú, que incluso estaba aderezado por exóticos pasteles chinos.

Como los que hizo Dong Dong, una mujer china, trabajadora del consulado chino en España, que lleva 8 años viviendo en Huelva. Con este nombre al cuadrado, esta inmigrante explicó que su oscuro pastel se elabora con sésamo negro, pastel integral, leche, azúcar y yogur. Asegura que es el dulce más típico de su gran país. Sin embargo, a pesar de su fama, no figura en los restaurantes chinos onubenses "porque es muy laborioso", asegura, a la vez que reconoce no frecuentar mucho este tipo de restaurantes.

Junto a Dong Dong, las mujeres marroquíes de la Asociación Intercultural de Mujeres Inmigrantes Malika, asentada en el centro social de Marismas del Odiel, invitaban a probar el famoso cuscús, así como dulces típicos del reino alahuita. Fakar, dátiles rellenos y briwats desaparecen rápidamente de las bandejas. El fakar comentan debe comerse todos los días por la mañana y por la tarde. Es una pasta hecha de almendras, anís, ajolí, azúcar, agua de azahar... De nueces y almendras se rellenan los dátiles, solamente servido a los comensales en grandes celebraciones. Los briwats son más cotidianos y son empanadillas rellenas de almendras.

Raja y Adid se sirven sendos platos de cuscús. Son hermanos, residentes en Huelva, nacidos en Marruecos, y dos de los pocos estudiantes que la Universidad de Huelva tiene censados procedentes de ese país. Aunque han pasado más tiempo de sus vidas en esta tierra, reconocen que sus tradiciones, tanto religiosas, culturales como gastronómicas imperan en su quehacer diario. Incluso aseguran que si una vez acabada sus carreras, Administración y Dirección de Empresas, ella, e Ingeniero Técnico de Informática, él, les ofrecen un trabajo bien remunerado en su país de origen, se marcharían para allí sin pensárselo dos veces. Es más, Raja, de 21 año, decidió el año pasado, por su cuenta y riesgo, esconder su melena bajo el polémico chador.

En ambos extremos de esta suculenta mesa, la comida latinoamericana se convierte en protagonista. En uno de ellos, ensaladas tropicales y bombones de México. "Hechos con verdadero chocolate mexicano, que no tiene nada que ver con el comercial", espeta la improvisada repostera del país. En el otro, majaditos colombianos y ceviche peruano. Ambos platos han sido preparados por miembros de la Asociación de Inmigrantes Jauja. Un importante colectivo onubense que en 206 tenían censados a más de 3.800 inmigrantes latinoamericanos en Huelva. Manuel, diplomado en Enfermería por la UHU, elaboró el plato típico de la zona costera del Perú con pescado, limón, rocoto y agi amarillo. Raúl, un colombiano operario de la construcción, realizó el majadito con arroz, pavo y pollo, ingredientes más comunes por estas tierras. Ambos apuntaron que lo habían rebajado en picante, pues allí gusta mucho esa explosión de sabor en el paladar. Tan sólo una hora fue necesaria para degustar todos estos platos de otros mundos, con los que se clausuró una semana intercultural sazonadas con exposiciones y conferencias... cuya finalidad no ha sido otra que la de contribuir en el proceso de construcción de la sociedad onubense intercultural, promoviendo el diálogo entre las diversas culturas residentes en la provincia y la sociedad en general, fomentando la consolidación de buenas prácticas para la convivencia intercultural. Sea.

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