Palabras de amor al Rocío en Huelva

  • El almonteño Antonio Rodríguez Basurto llenó ayer de poesía y fervor el Gran Teatro con un pregón rociero, el de la Hermandad de Huelva, que arrancó en múltiples ocasiones los olés del respetable

El ocaso llevaba ayer sabor a primavera en la calle Vázquez López. A las puertas del Gran Teatro, la romería del Rocío se sentía más cerca entre el canto de las golondrinas azules y el de los cinco tamboriles dirigidos por Antonio Rodríguez, Antonio de Huelva.

Olía ya a marisma y a romero, al polvo del camino, a un pregón, el de la Hermandad de Huelva, que barruntaba la cercana romería, por la que los rocieros onubenses suspiran ya ganando el pulso al calendario en la cuenta atrás para reencontrarse con la Blanca Paloma. El presidente de la Hermandad del Rocío de Huelva, Dalmiro Prado, recibía con cariño a todos los hermanos que iban acercándose al edificio mientras el hermano mayor, Salvador Pomares, estrechaba la mano del teniente de alcalde Enrique Pérez Viguera. Hermanos rocieros y miembros de la junta directiva se congratulaban saludando a amigos y familiares, entre los que se encontraba Francisco Damas, Ruperto Gallardo, el sacerdote director espiritual de la hermandad, Pedro Gamero, o el vicepresidente de la misma, Adolfo García. Representantes de otras hermandades, como el presidente de la de Emigrantes, Fernando Ramírez, no quisieron faltar a tan señalada cita.

A las 20.30 horas, la tenue luz que iluminaba el escenario se hacía brillante para dar paso al acto. Lo abría la secretaria de la hermandad rociera, Isabel Mora, encargada de dar paso al componente del grupo Los Marismeños, Antonio Herrero. Fue él precisamente el presentador del pregonero, "mi amigo, que además de ser cronista oficial de la Villa de Almonte ha pregonado por muchas hermandades, como la de Isla Cristina, Gibraleón o Bonares".

Un gran aplauso daba la bienvenida al pregonero 2008 de la Hermandad de Huelva, Antonio Rodríguez Basurto, que arrancó los olés del público al recitar que "como no puedo ser la salve que tu Huelva a ti te reza, yo me conformo, Rocío, con que tu amor me mantenga, que bastante tengo ya con ser el pregonero de Huelva".

Sus palabras fueron sinceras y dejó claro durante toda su intervención que "siempre soñé con ser el pregonero de Huelva" y que sus poemas eran el resultado "de muchas noches en vela" en compañía de la inspiración que le aporta la Virgen del Rocío. Desgranando las letras despacio, pero con un buen ritmo y con temple, Rodríguez Basurto exornó la tarde con un pregón "de tintes marineros, que echa gusto a los alto del Conquero, que navega por la ría, de la Huelva sencilla". Tuvo gesto de cariño para todos los barrios de Huelva, "al Matadero, La Orden, Adoratrices, Huerto Paco, El Torrejón... sobre todo para El Torrejón", dijo haciendo referencia al terrible suceso de la muerte de la pequeña Mari Luz Cortés, una pesadumbre que comparte toda la ciudad.

Combinando magistralmente su intervención con hermosas sevillanas, el pregonero 2008 tuvo también palabras de recuerdo "para los que ya no están y han hecho mucho por esta hermandad, como nuestra querida Amparo Correa". Finalmente, exaltó a la Hermandad de Huelva y a su hermano mayor, "mi gran amigo".

La noche acabó entre buena música, palmas y caldereta rociera en un conocido salón de celebraciones de la capital, el colofón tradicional a un acto que no quisieron perderse los rocieros de la capital.

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