Miles de personas dan su último adiós a Mari Luz

  • El silencio ha imperado en el traslado del cadáver de la pequeña desde el tanatorio hasta el cementerio de la capital - Los padres de Mari Luz han estado arropados por familiares, vecinos, representantes institucionales y ciudadanos

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Miles de personas se concentraron hoy a las puertas del tanatorio nuevo de Huelva para llorar y dar el último adiós a la niña de cinco años Mari Luz Cortés, que desaparecía el pasado 13 de enero de su casa en la barriada de El Torrejón y cuyo cuerpo era localizado el pasado viernes en la ría de Huelva.

Familiares, vecinos de El Torrejón, representantes institucionales y ciudadanos onubenses quisieron arropar a los padres de Mari Luz, Juan José e Irene, que visiblemente afectados no se separaron del pequeño féretro blanco que portaba a la pequeña.

Muy afectado también llegaba al tanatorio el cantante Arcángel y, por otra parte, el alcalde de Huelva, Pedro Rodríguez, que resumía todo lo ocurrido en los más de 50 días de desaparición de Mari Luz con dos frases que el padre le había dirigido, una durante la desaparición haciendo alusión a que "no quería morir sin saber lo que le había pasado a su hija" y otra una vez que ésta apareció, lamentando que "ya no tenía que buscarla más".

Rodríguez aseguró sentirse "orgulloso de ser el alcalde de una ciudad que, una vez más, ha demostrado su solidaridad y generosidad con la familia de Mari Luz", al tiempo que destacó desconocer si hay alguna novedad en la investigación del caso.

El secretario general del PSOE, Javier Barrero, y la presidenta de la Diputación, Petronila Guerrero, también llegaron "sin palabras", justo antes de que la plantilla del Recreativo de Huelva, con su presidente, Francisco Mendoza, y su consejero delegado, Michael Dumois a la cabeza, quisieran acompañar a la familia con la que "siempre hemos estado", detallaba Dumois.

Por su parte, el centrocampista Gerard resaltaba que "en estos momentos sólo importan las personas, ni el fútbol, ni el deporte" y apuntó que los jugadores "han querido estar con Juan José --el padre de Mari Luz-- que es una persona muy cercana al club".

Desde horas antes al sepelio, la entrada de personas en el tanatorio fue incesante, destacando un grupo de alumnos compañeros del hermano de Mari Luz en el colegio Diocesano y otro de niños compañeros de Mari Luz que portaban tiernos ramos de flores.

Sobre las 13.00 horas, el pastor de la Iglesia Evangélica y portavoz de la familia, Luis Molina, ofició el sepelio, en el que se dirigió a animar a los padres de la pequeña, de la que destacaba que "estará en el cielo jugando con otros niños".

Sobre las 14.25 horas, el féretro de Mari Luz salía del tanatorio portado a hombros por familiares ya amigos que la trasladaron, en medio de un cordón humano para evitar el acercamiento de las personas, hasta el cementerio, en un camino en el que se impuso un silencio sepulcral sólo roto en algunos momentos por los gritos de dolor desgarradores de la familia de Mari Luz.

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