La Junta busca un interlocutor válido para tratar la crisis de Nilefos

  • La empresa se mantiene en su intención de cerrar mientras Empleo pretende iniciar contactos para encontrar alternativas · Los trabajadores iniciaron ayer protestas contra el fin de la actividad

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Nilefos se mantiene en su postura de cerrar la factoría que tiene en Huelva, puesto que no tiene interés en mantener la actividad en la capital. Así lo comunicó ayer a los representantes de los trabajadores, que también se mantuvieron en su postura de no aceptar el final de la actividad y abogaron por la búsqueda de alternativas, algo en lo que insistió la Delegación de Empleo de la Junta de Andalucía, la encargada de tramitar el expediente de extinción de los 118 contratos de la factoría en Huelva (empleos que se perderían y a los que se suman los de 80 trabajadores de subcontratas). Y para ello, la Junta se ha puesto en contacto con la empresa para que determine un interlocutor con poder de decisión, con el que tratar esas posibles alternativas.

La lucha se promete por tanto dura, puesto que por parte de Nilefos no se ha dado la mínima muestra de admitir un cambio en sus planteamientos. La empresa declinó ayer hacer ninguna declaración, aunque sí expuso al comité de empresa su postura, ya expresada en el expediente de extinción de contratos presentado ante Empleo, de cesar la actividad ante el alza del precio de la materia prima y considerando que Huelva no es un lugar en el que ejecutar inversiones. Según detalló ayer el presidente del comité de empresa, José Marroco, los contactos que han mantenido con las instituciones no han convencido a los propietarios, que se han encontrado con lo que consideran problemas con trámites administrativos. Por ejemplo, "afirman que al solicitar la autorización ambiental integrada (AAI) la Junta la ha vinculado al futuro de Fertiberia, algo que no ven claro", puesto que la actividad de la factoría de la avenida Francisco Montenegro (que suministra ácido fosfórico a Nilefos) cesará a medio plazo al no poder seguir depositando fosfoyesos en la marisma. No obstante, desde Nilefos se afirma que traer el ácido desde fuera de Huelva es económicamente inviable. Y la empresa sigue tramitando su AAI ante la Delegación de Medio Ambiente, que no ha recibido comunicación alguna de su futuro cierre.

Sobre la inviabilidad económica quiere realizar la Delegación de Empleo un análisis más exhaustivo. El mismo lunes se rechazaba el expediente de regulación presentado por la empresa por defectos de forma, consistentes básicamente en la falta de la documentación necesaria para realizar ese estudio económico. La Administración ha requerido a la empresa las auditorías y balances de los últimos años, los originales, puesto que hasta ahora sólo se habían entregado fotocopias de determinada documentación. Con estos documentos realizará un trabajo de análisis de la situación económica de la empresa y las posibles opciones, puesto que "no barajamos la extinción de contratos si no hay razones objetivas que la avalen", asegura el delegado de Empleo Juan Márquez. De hecho, según explica, habitualmente de forma previa a la presentación de un expediente de regulación se hace ese estudio de alternativas e incluso se pide el apoyo de la Administración, algo que no ha ocurrido en este caso llegando la decisión de Nilefos, ya tomada, "por sorpresa".

En paralelo a esa petición de documentación, la Administración autonómica ha iniciado las gestiones necesarias para contactar con los representantes de la empresa e incluso se dirigirá al Consejo de Administración del grupo Madhvani para que "determinen una persona como interlocutor". El planteamiento de la Delegación de Empleo a ese respecto es claro: "Vamos a valorar si con el apoyo de todos, administraciones y sindicatos, podemos encontrar una solución". En cualquier caso, "seremos muy rigurosos con la aplicación de la legislación vigente".

También la empresa tiene la intención de ponerse en contacto con las instituciones, tal y como hizo cuando adquirió la factoría, aunque en este caso para explicarles los motivos de su partida. Todos los que los trabajadores ya conocen y no aceptan, por lo que ayer mantenían su negativa a negociar el despido de la totalidad de la plantilla (hasta el director está incluido en el expediente) , aunque sí aceptaban escuchar a la empresa y piden que se busquen otras alternativas.

En la mañana de ayer comenzaban las protestas contra el posible cierre cortando a primera hora la avenida Francisco Montenegro, aunque los trabajadores han decidido espaciar estas protestas en previsión de un proceso que puede durar al menos dos meses (si se sigue la tramitación administrativa habitual en los expedientes de regulación de empleo). Al mismo tiempo, los trabajadores están buscando soluciones en Rhodia, ya que, según Marroco "en el momento de la venta nos dijeron que Rhodia se haría cargo de los asuntos sociales durante tres años", algo que ahora quieren reivindicar.

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