Juan Cobos lleva su mar invisible al Centro Penitenciario de Huelva

  • El libro es un retrato de la existencia de los homosexuales en las cárceles franquistas, una novela que además habla del amor y las soledades

Juan Cobos Wilkins cerraba ayer en el Centro Penitenciario de Huelva la gira que desde el hotel Ritz de Madrid le ha llevado por todo el país para presentar su última 'El mar invisible', con la que resultó finalista del Premio Ciudad de Torrevieja.

El escritor de Riotinto quería tener este encuentro especial con los presos en la cárcel de Huelva, su novela se sitúa en una cárcel, donde esperando un posible indulto, un condenado a muerte pide pasar su última noche en compañía de un poeta encarcelado por homosexual y activista político. Ambos descubrirán que tienen más en común de lo que en un principio sospechan. Una novela sobre el amor, las soledades, la libertad y el poder sanador de las palabras, con la represión de los homosexuales en las cárceles franquistas como telón de fondo.

La novela, editada por Plaza & Janes, cuenta la historia de un boxeador 'El Jara', un preso acusado de haber asesinado a dos hermanas, una de ellas retrasada mental, que solicita antes de ser ejecutado por garrote vil pasar la última noche con otro reo de la prisión, Lorenzo Alange, un demócrata y homosexual condenado por el régimen.

Durante esa noche, ambos presos mantienen una conversación a corazón abierto, en la que dan cuenta de sus vidas, sus ilusiones y sus frustraciones.

La idea de la que germinó esta historia le vino al autor tras visitar la prisión de máxima seguridad de Huelva, cuyos presos le han puesto su nombre a un club de lectura, algo que para él ha sido "absolutamente conmovedor", ya que considera que eso es siempre para escritores consagrados y la mayoría que ya no existen, por eso para él tiene la satisfacción especial de poder compartir ese momento con los internos de Huelva. Aunque, como dice, la cárcel de la novela es ficticia y está ubicada en algún lugar cerca del mar, desde cuyas ventanas se escucha el ruido de las olas, como pudo comprobar cuando para escribir esta historia estuvo en la antigua cárcel, levantada cerca de las marismas del río Tinto que va camino de desembocar en océano. Cobos Wilkins ha explicado que ha querido situar la cárcel en este espacio ya que, para él, la mayor sensación de cautiverio se tiene ante la proximidad de una libertad que no puede alcanzarse y en este sentido ha recordado que el mar es uno de los referentes simbólicos de la libertad.

En cuanto a la homosexualidad de Lorenzo Alange, voz narradora de la novela, el autor ha indicado que sufre una doble represión, "como tantos homosexuales condenados en las diferentes dictaduras, las cuales combaten todo lo que sea diferente a la norma impuesta porque desestabilizan un sistema basado en el orden".

El escritor ha recordado cómo en la antigua prisión de Huelva hay colocada una placa que homenajea a las personas encarceladas por ser homosexuales , ya que de toda España eran trasladado hasta esta cárcel. Cobos Wilkins ha lamentado que para los homosexuales "sigue habiendo cárceles" actualmente.

Una novela donde lo más importante, según su autor, es el poder sanador de la palabra. Por ello el libro habla del amor, la soledad, la libertad y el poder sanador y balsámico de la palabra, la palabra que escuchamos, la que cura, la que emociona y la que subleva, destaca, porque, en la actualidad, "se ha perdido la capacidad creadora del lenguaje, de tal modo que, detrás de un sonido, ya no está lo nombrado". Esclareció que, a pesar de lo diferente que puedan parecer los personajes, a o largo de la noche "ambos van descubriendo que comparten ciertos paralelismos y que los une algo que desconocen".

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