Huelva cuenta con el mayor índice de enfermedades laborales de Andalucía

  • La provincia engloba el 21% de todos los casos de Andalucía, si bien según los datos oficiales la mayor parte de ellos tiene carácter leve y a veces ni siquiera son susceptibles de baja. Servicios y construcción son los sectores más propensos a estas enfermedades

Huelva ocupa un lugar destacado dentro del panorama andaluz, en lo que se conoce como enfermedades profesionales. Según los datos que ofrece la Consejería de Empleo, durante 2006 hubo 225 casos de baja por enfermedad profesional en nuestra provincia. Este dato contrasta poderosamente con los 30 que se han notificado este año entre los meses de enero y septiembre. Sin embargo, la cifra puede ser bastante más elevada, según los estudios realizados en nuestro país, ateniéndonos a metodología llevada a cabo en países que nos superan con creces en este asunto. De este modo, parece que el estudio de las enfermedades profesionales no ha hecho sino despegar. No obstante, en lo que sí hay coincidencia tanto en las cifras oficiales como en los estudios independientes, es en situar a nuestra provincia a la cabeza andaluza, en cuanto a partes de enfermedades profesionales.

Según la evolución que muestran los datos oficiales, nuestra provincia protagoniza un descenso de casos en estos años más recientes, lo que no le ha hecho perder ese lugar de 'privilegio'. Esta optimista evolución de los datos es más que cuestionada por diversas razones. En primera lugar, por los agentes que entran en juego y en segundo lugar, por la propia metodología empleada en este tema, como ya se ha apuntado con anterioridad.

El secretario de Política Sectorial y Prevención de Riesgos Laborales de UGT-Huelva, Rafael González, señala que "con la nueva normativa ha supuesto cambios positivos pero también negativos". En cuanto a los primeros, según González, están basados en el salto cuantitativo que se ha registrado en el catálogo de enfermedades profesionales, "que no se tocaba desde 1976". El nuevo se estableció en 2006 y pasa de contemplar 30 a más de 200 "y además no estamos ante una lista cerrada como la anterior".

La parte negativa de la normativa, que entró en vigor el 19 de diciembre de 2006, es el haber dejado en las manos de las mutuas, la decisión de valorar si lo que aqueja a un trabajador se trata realmente de una enfermedad profesional o no. Desde UGT se considera que al ser la mutua la que tiene que pagar al trabajador si se trata de un caso profesional, se tiende a reducir los casos, "lo que está provocando un descenso de las denuncias".

Aparte de los datos oficiales, CC OO de Andalucía realizó un estudio junto a la Universidad de Valencia, que pasa por ser hasta la fecha, el más completo y metodológico de cuantos se han realizado para estudiar este fenómeno en nuestra comunidad. El trabajo Impacto de las enfermedades de origen laboral en Andalucía no sólo trata la incidencia de estas patologías sino que va más allá, e incluso proporciona datos sobre la mortalidad que éstas provocan. Si nos detenemos en este último aspecto, nuestra provincia también se sitúa en las primeras de la comunidad. A la cabeza se encuentra Cádiz, que presenta las tasas más elevadas tanto en hombres como en mujeres, seguida de Jaén en hombres y Huelva se sitúa en el segunda lugar, en lo que respecta a la mortalidad femenina. En todo caso, el estudio estipula una tasa de mortalidad anual que gira en torno a las 200, en nuestra provincia.

La conclusión a la que llega el estudio de CC OO no deja de ser estremecedora: la mortalidad por enfermedades laborales en Andalucía, supone el 95% del total de la mortalidad de origen laboral. El resto correspondería a los accidentes de trabajo. Dicho de otra forma: la mortalidad por enfermedades laborales es cerca de 18 veces mayor que por accidentes. Las estadísticas oficiales y las que ofrece el estudio, indican que hay un notable desfase entre ambas. Ese desfase es algo menos importante en nuestra provincia, si la comparamos con otras andaluzas. Aun así, el 68% de los casos de enfermedades profesionales que se dan en la provincia, no figurarían como tales en el registro oficial, una tendencia que puede aumentar según denunciaba UGT, con la nueva normativa.

En cuanto a las muertes, en lo que respecta a los hombres en Huelva, la mayor incidencia la tendrían los tumores, que en 2004, ascenderían a 93, seguidos ya muy de lejos por las enfermedades del sistema circulatorio (36 casos) y el sistema respiratorio (18). En el caso de las mujeres, la principal causa de muerte no encuentra en tumores (9 casos), sino en las patologías del sistema circulatorio (10). Cabe añadir que el liderazgo de los tumores no es una cosa que se dé sólo en Huelva, sino que la comparte con el resto de las provincias, en el caso de los varones. Lo mismo se puede decir con la preponderancia de las patologías del sistema circulatorio en las trabajadoras.

El trabajo de CCOO-Andalucía y de la Universidad de Valencia también se hacen eco del hecho de que la inmensa mayoría de las enfermedades profesionales reconocidas oficialmente (el 98,5% del total) son leves o sin baja, "con lo que es muy probable que una gran parte de ese porcentaje no reconocido, se concentre en los casos más graves. Aunque las enfermedades osteomusculares son las más extendidas, para la Consejería son el 93% del total. Para el estudio, el 35%.

El que las cifras oficiales sobre enfermedades profesionales reflejan sólo un porcentaje de la totalidad del problema, es un secreto a veces. No sólo lo han denunciado los sindicatos. La propia directora general de Seguridad Laboral de la Junta de Andalucía, Esther Azorín, indicaba en nuestra ciudad que la cifra de enfermedades reconocidas como profesionales, "es un número muy bajo por el desconocimiento o la falta de importancia que se da a este tipo de patologías". Uno de los aspectos que se resalta tanto desde UGT como desde CC OO es que los médicos de familia se acostumbren a preguntar cuál es el trabajo de sus pacientes, como un ejercicio de concienciación tanto para los facultativos, como para los propios trabajadores. Según los datos de la Consejería de Empleo, el sector servicios es el que presenta un mayor abanico de posibilidades para las enfermedades profesionales, en nuestra provincia. Así del total de las 225 patologías registradas, 76 se dieron entre trabajadores de este sector, al que les siguen los de la construcción (53), industria (52) y agricultura (50).

A pesar de ello, resulta destacable que dos actividades económicas son las que concentran mayor número de bajas: la producción agrícola y la construcción de inmuebles y obras de ingeniería.

Si se analizan las ocupaciones, las menos saludables son la de peón de industrias manufactureras, agropecuarios y de la construcción. Tras ellos ya vendría un grupo en el que se incluyen los soldadores, los trabajadores de la restauración, los empleados domésticos, los trabajadores de acabado de construcciones, auxiliares administrativos que atienden al público, etcétera.

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