Fomento presenta la maqueta de la estación con la cúpula del PSOE

  • El vanguardista proyecto de Calatrava se da a conocer en una ceremonia de partido en la Diputación, sin el alcalde · La ministra prefiere no dar fechas ni presupuesto, "después de lo ocurrido en Cataluña"

Desde aquella foto del convenio con Álvarez Cascos, en cuatro años la prospectiva de la estación del AVE ha dado un giro político de 180 grados. Cuestión de combinatoria institucional, y de codazos para apadrinar "la Huelva del siglo XXI", un cotizado escenario que ayer tomaron los socialistas, con alcalde del PP ausente. La presentación de la maqueta de la terminal -una impactante propuesta del arquitecto Calatrava- fue ayer una auténtica ceremonia de la confusión, con una ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, que no se atrevió a dar plazos ni presupuestos, "después de lo que ha pasado con Cataluña", dijo.

Todo, en un envoltorio de partido, liderado por Javier Barrero y el núcleo duro del PSOE, congregado ayer en la sede de la Diputación provincial.

En esta andadura del AVE muchos elementos se han cruzado para arribar a estas arenas movedizas en las que ha quedado marginado el Ayuntamiento. El vuelco electoral de 2004 en la Moncloa, y las campanadas de una nueva precampaña para las generales, han volteado un panorama que arrancó en 2003 con el acuerdo suscrito entre el alcalde Pedro Rodríguez, Renfe y el ex ministro del gabinete de Aznar.

Hasta qué punto habrán cambiado las tornas en este compás de espera que, después de mucho ruido político y pocas nueces [bajó a Huelva incluso el presidente Zapatero a prometer la licitación de la terminal en la antesala de las municipales], ayer llegó a Huelva la primera maqueta de la estación de la mano del propio Calatrava y la ministra, una visita inesperada, anunciada in extremis.

Aterrizó el proyecto vapuleado por una crisis institucional en la que el Consistorio ha quedado como una isla política, excluido de un brindis que congregó a la plana mayor del PSOE en la casa de la Diputación, una administración que en ningún momento ha tenido participación directa en esta operación, al no participar en el convenio.

Las cartas, más boca arriba que nunca. De anfitriona y presentadora del acto ejerció la socialista Petronila Guerrero, presidenta del Gobierno provincial que, en la praxis, viene ejerciendo igualmente de adversaria política del alcalde (no por entrar en confrontaciones mediáticas, sino por la proyección desde el estreno del mandato). Con la maniobra de ayer, para el PP onubense se desterraron todos los eufemismos en lo que el regidor interpretó como "una clara provocación" y una "falta de respeto y deslealtad institucional". A pesar de tener competencias directas en este asunto desde su génesis, el alcalde fue invitado por fax el día anterior, sin tener ninguna noticia previa de un proyecto que atañe al Consistorio en cuestión de planeamiento y financiación, como ya le vinculó en lo referente a las expropiaciones conveniadas (el Ayuntamiento ha tenido que liberar suelo por valor de 10 millones de euros para poner a disposición del Ministerio de Fomento los terrenos para la estación).

Es por ello que desde el equipo de Gobierno municipal se vertieron ayer declaraciones de indignación, poniendo incluso bajo sospecha la legalidad del procedimiento que ha llevado a cabo el departamento de Magdalena Álvarez, conculcando un convenio (que se reeditó en 2005, ya en etapa socialista) que daba un papel vital al Ayuntamiento en esta operación urbanística.

En términos electoralistas ha tenido su lectura, pues, la convocatoria de ayer para presentar la estación del AVE con la ministra, Santiago Calatrava y el presidente de Adif, Antonio González Marín, cerraba un círculo de actantes, un cruce de caminos con un destino común: el aparato socialista, con su cúpula institucional. Y orgánica.

Una foto de familia monocolor, pues. Al margen del secretario general del PSOE onubense, Javier Barrero; y el secretario de Organización del partido en Huelva, Mario Jiménez, a la convocatoria acudieron altos cargos como el subdelegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón; su homólogo en la provincia, Manuel Bago; el delegado del Gobierno andaluz en Huelva, Justo Mañas; delegados provinciales como Gabriel Cruz (Obras Públicas y Transportes); Darío Canterla (Justicia); José Ramón Pozuelo (Salud); y, entre otros, Antonia Cascales (Educación). También participaron del acto los alcaldes de Aljaraque y Cartaya, entre otros, y la oposición socialista en el Ayuntamiento, con Manuela Parralo a la cabeza, que horas antes calificaron de "berrinche" y "pataleta" la decisión del alcalde de no acudir a esta convocatoria por el agravio que se le hizo desde el ministerio. Fuentes del equipo de Gobierno del PP desmintieron en la tarde de ayer las declaraciones que hizo la ministra asegurando que "había insistido para que el alcalde estuviera presente en la presentación de una maqueta" de la que, por otra parte -apuntó Álvarez- ella "tampoco tenía conocimiento", porque la había visto ayer por vez primera. De igual forma, Santiago Calatrava la había diseñado sin conocer directamente el territorio, ya que -confesó- nunca había visitado la capital onubense hasta ayer.

Brindis en el que los socialistas alzaron la copa por un "momento histórico", una foto sin Rodríguez. Como "histórico" lo calificó la ministra, refiriéndose al edificio de viajeros de Calatrava como una empresa "ambiciosa e ilusionante, un atractivo añadido a la ciudad por su brillante diseño, que encaja perfectamente en lo que va a significar el AVE para Huelva", subrayó.

Sin presupuestos sobre la misa, nadie duda del alto coste de esta obra de vanguardia; y el Ayuntamiento de Huelva -por lo que le toca en el convenio- ya ha dejado claro que no va a patrocinar proyectos qe se hacen "sin consenso, y desde el fraude electoral y la deslealtad a los onubenses, sólo a expensas de una ministra desesperada y desprestigiada", apostilló ayer Francisco Moro, concejal de Urbanismo en la capital.

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