La Fiscalía no recurrirá la condena de ocho años a un hombre por abusos a una menor

  • El Ministerio Público considera que el fallo judicial "está fundamentado"

La Fiscalía de Huelva ha decidido finalmente no recurrir la sentencia de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Huelva que condena a ocho años de prisión a Felipe E.A., mayor de edad y con antecedentes penales, por un delito de agresión sexual a una menor de 13 años de edad. Así lo confirmaron fuentes del Ministerio Público, que explicaron que, tras estudiar la interposición de un recurso de casación -que tras pasar por la Audiencia hubiera ido dirigido directamente al Tribunal Supremo-, se decidió no hacerlo ya que el fallo judicial "está fundamentado" y se ha dictado en base a la valoración de la prueba durante la vista oral.

Por su parte, el abogado encargado de ejercer la defensa de Felipe E.A., mayor de edad y con antecedentes penales, ya presentó el pasado miércoles un recurso de casación ante el Tribunal Supremo (TS) al considerar que la pena impuesta "no se corresponde con los hechos", informa Europa Press.

La Fiscalía de Huelva había solicitado para F.E.A., mayor de edad y con antecedentes penales, nueve años de prisión por cada uno de los tres presuntos delitos de agresión sexual agravados por penetración y una indemnización para cada una de las jóvenes de 6.000 euros por daños morales.

Según indicó el Ministerio Público en su escrito de conclusiones, el procesado se encontraba en estas fechas cumpliendo condena en la prisión de Huelva y clasificado en tercer grado penitenciario y régimen abierto, por lo que convivía con su pareja en un domicilio de la capital onubense.

Los hechos ocurrieron el 7 de abril de 2006, cuando las dos menores acudieron al mediodía al domicilio del acusado, "que el mismo año ya había mantenido relaciones sexuales con una de ellas, obligándola por la fuerza a ser penetrada vaginalmente".

Una vez en el interior del inmueble, el procesado "concibió la idea y el deseo de mantener con ellas relaciones sexuales, por lo que comenzó a hablar de temas sexuales, les enseñó revistas pornográficas y les dio de beber alcohol así como alguna 'calada' de los porros que consumía".

Según el fiscal, el acusado cogió a una de las menores y la llevó a un dormitorio, "donde la sometió a tocamientos por todo el cuerpo y la penetró vaginalmente", todo ello "pese a la oposición de la menor, que gritaba y lloraba por el dolor que sufría". En este momento entró en el dormitorio la pareja del acusado, "que fue encerrada en la azotea".

Posteriormente, el procesado llevó a la otra menor al sofá "y la penetró vaginalmente" pese a que la chica no paraba de gritar y se resistía a su agresor.

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