Costas dice que hay que esperar a la recuperación natural para valorar daños

  • El director general confía en que las playas reaccionen y antes del verano vuelvan a tener arena · Almonte ha valorado los daños en infraestructuras en 400.000 euros

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"Es precipitado hablar de daños". Esta es la afirmación tajante del director general de Costas en Huelva, Gabriel Cuena, ante el panorama que el temporal ha dejado en el litoral onubenses. El técnico explicó ayer que las playas son elementos dinámicos y como tales reaccionan. Ante un temporal es normal la pérdida de arena, que en determinadas zonas, como Isla Cristina o Almonte, concretó, se puede ver como un "desastre", pero no es tal.

Lejos de dar muestra de catastrofismo, el director general señaló que ahora hay que dejar a las playas "reaccionar" pues lo normal es que los aportes de arena que han desaparecido vuelvan otra vez a la costa poco a poco. Lo peor, va a ser a corto plazo en las próximas semanas cuando seguirá la sensación "desoladora" en las playas al verlas prácticamente sin arena. Este ha sido el caso de Matalascañas, Isla Cristina e Isla Canela en Ayamonte. Sin embargo Gabriel Cuena se atreve a ser optimista de cara al verano y confía en que en los primeros meses, sobre junio, el panorama haya cambiado completamente en la Costa.

Claro está que el mar no devuelve la arena de donde la ha quitado, por lo que si apuntó ayer que lo más probable es que los trabajos que tengan que realizarse a pie de playa sean de equilibrar el reparto de arena por la línea del litoral.

Cuena insistió en que el temporal tampoco ha sido muy fuerte pero al coincidir con un coeficiente de marea muy alta ha propiciado un mayor desalojo de la arena al haber actuado el agua desde más arriba. También añadió que la peor parte se la llevó la playa almonteña de Matalascañas porque es una de las que se encontraba con menos arena. De hecho apuntó que ya se estaba redactando un proyecto de regeneración de esta playa, sobre el que todavía se trabaja por lo que sigue sin fecha ni presupuesto.

Otra cuestión pendiente es la reparación de las pasarelas fijas de Nuevo Portil, que el temporal ha inutilizado y que habrá que remplazar y afianzar. Sobre la suciedad y basuras que el mar ha depositado en las playas, Cuena indicó que ésta es una cuestión que tendrán que cuantificar los ayuntamientos.

De momento, el único Ayuntamiento que ha valorado daños ha sido el de Almonte, cuyas pérdidas en infraestructuras las cifra en 400.000 euros. Además, el alcalde Francisco Bella, que teme las consecuencias que esta situación puede tener en el sector turístico del municipio, ha solicitado una entrevista con el director general de Costas para pedirle ayuda y, en principio, colabore con la limpieza de la playa.

El alcalde también va a solicitar a la Junta de Andalucía que agilice los trámites para que se pueda ejecutar cuanto antes la reubicación de las viviendas de pescadores que se encuentran en primera línea de playa y que han quedado prácticamente destrozadas. La idea es que estas familias que tradicionalmente han ocupado dichas viviendas se trasladen al Parque Dunar de Doñana.

Bella también pidió ayer que se concluya el Plan Doñana 2005 que pretendía poner remedio a la colmatación de los caños para evitar inundaciones como las que se han producido en El Rocío.

Salvo el Ayuntamiento de Ayamonte, el resto de los municipios de la Costa onubense comunicaron ayer que operarios habían ya comenzado a trabajar para reparar los daños en las playas, aunque carecían de cifras concretas de daños. La mayoría confirmó que sobre todo se ha perdido equipamiento de playa que se irá reponiendo conforme se aproxime la temporada de verano.

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