Cita a tres con cero futuro

  • Sánchez celebra que Podemos y Ciudadanos se sienten juntos para negociar con el PSOE el apoyo a su investidura mientras Iglesias y Rivera se enzarzan Rajoy no piensa en su "heredero"

Las tensiones y las descalificaciones mutuas marcan las relaciones entre Podemos y Ciudadanos (C's), dos patas para el banco imposible que quiere construir Pedro Sánchez, que, como ajeno a que lo que se propone, que morados y naranjas se entiendan de alguna manera y posibiliten su investidura es muy parecido a una misión imposible, subraya que lo importante es que hoy los dos al menos se van a sentar en la misma mesa para tratar de negociar.

Pero las vibraciones que transmite el encuentro son muy malas. El líder de Podemos, Pablo Iglesias, acusó ayer a Ciudadanos de "intolerante" en el debate en el Congreso sobre refugiados y el presidente de C's, Albert Rivera, le instó a defender los derechos humanos "donde hay Gobiernos que financian a su partido", en alusión a Venezuela.

El Pleno en la Cámara Baja dejó entrever que la reunión de hoy podría ser, a priori, complicada, aunque los dirigentes de PSOE, Podemos y C's subrayaron su disposición a sentarse en la mesa.

Iglesias y Rivera se enzarzaron en un cruce de reproches durante el debate tras la comparecencia del presidente en funciones, Mariano Rajoy, para informar de la cumbre que decidió el acuerdo de la UE con Turquía sobre refugiados.

El líder socialista no expresó desavenencias con ninguno de estos dirigentes, aunque el hecho de que se conociera ayer la reunión que mantuvo el 15 de marzo con el líder de ERC, Oriol Junqueras, generó sorpresa y reservas en las filas de Ciudadanos.

El PP, por su parte, fue espectador de estas tensiones y trifulcas y un día más volvió a pedir a Sánchez que acepte negociar con Rajoy y deje de "zascandilear mendigando apoyos", en palabras del portavoz de los populares, Rafael Hernando.

Iglesias fue el que inició su particular contienda con Rivera cuando advirtió a Sánchez que con "intolerantes" como los dirigentes de Ciudadanos es muy difícil conformar un Gobierno progresista, y sugirió que no será posible el acuerdo con quienes "querían negar la tarjeta a personas que sólo estaban huyendo de la pobreza".

Rivera, por su parte, echó en cara a Iglesias que defienda los derechos humanos en todo el mundo salvo en lugares como Venezuela o Irán, "donde tiene gente que le financia su partido".

El rifirrafe no se quedó ahí y en las réplicas Rivera y Sánchez volvieron a intercambiarse reproches. El líder de Podemos acusó al de Ciudadanos de "cuñadismo ideológico" y animó a Sánchez a construir un Gobierno que no se base ni en dicho cuñadismo ni en "buenas palabras" sino en hechos.

Y Rivera replicó preguntando a Iglesias si el "cuñadismo" al que se refería es también "colocar amigos, familiares y a las novias".

Mientras, dirigentes populares se preguntaban en los pasillos para qué se va a celebrar hoy esa reunión entre formaciones antagónicas que ni siquiera se respetan en la tribuna.

Otros llamaban a calmar las aguas, como el portavoz de Compromís, Joan Baldoví, quien aprovechó su intervención en el pleno para pedir a Podemos y Ciudadanos que rebajen "el tono" ante la reunión de hoy y les llamó a "buscar de verdad un acuerdo".

Con la fe del carbonero, el PSOE pedirá hoy a Podemos y Ciudadanos crear subgrupos de trabajo con el fin de poder avanzar en la negociación para intentar llegar a un acuerdo sobre la formación de Gobierno, informaron a Efe fuentes socialistas. Aunque reconocieron que es "complicado" que el proceso concluya con éxito, el equipo negociador del PSOE afronta con "optimismo" la reunión a tres al considerar que es un paso que Ciudadanos y Podemos se sienten en la misma mesa con la predisposición de buscar puntos de encuentro.

Los socialistas tienen la convicción de que la de hoy "es la primera de varias reuniones" y de que ni C's ni Podemos se retirarán de la negociación.

Por ello, la propuesta del PSOE será poner en marcha pequeños grupos de trabajo sectoriales que permitan agilizar el intercambio de propuestas, según las fuentes.

Todo en una jornada en la que Mariano Rajoy respondió con ironía cuando se le preguntó por el proceso negociador.

Así, el presidente en funciones contestó con un "uf, no lo sabe usted bien", cuando la prensa le preguntó que dijese si está expectante ante la reunión de hoy.

Y por la mañana, también con humor, Rajoy respondía con un "¡Vaya pregunta hombre!" cuando se le planteó si piensa saltar al "ruedo negociador".

Está por ver si lo hará una vez que concluya el encuentro de hoy, pues como dijo ayer el portavoz del PP, Rafael Hernando, el partido "tomará la iniciativa" si Sánchez fracasa en su intento de pactar con Podemos y Ciudadanos.

En cualquier caso, Rajoy volvió a dejar claro que quiere seguir al frente del partido y del Gobierno porque replicó a Albert Rivera en el debate de ayer que no tiene "interés, de momento, en nombrar heredero".

Rajoy aprovechó su turno para volver a lamentar el veto de Sánchez a reunirse con él. "Ese sí que es un veto de los grandes", señaló. Además, ironizó sobre las críticas que le había dirigido previamente el líder de PSOE aludiendo al "brillante nivel académico" de esa intervención y lamentando que no vea nada bueno ni en Europa ni en España, algo que cree que no es bueno para alguien con sus responsabilidades.

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