Chamizo pide a Interior un informe de la última muerte en la cárcel

  • El Juzgado de Instrucción número 4 abre diligencias tras el fallecimiento de un interno de 27 años, que se desplomó después de haber jugado un partido

El Defensor del Pueblo andaluz ha solicitado a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio de Interior, un informe detallado sobre la última muerte ocurrida en la cárcel de Huelva, donde el pasado 28 de febrero un interno de 27 años, cuya identidad es S. R.C., falleció poco después de haber disputado un partido.

La queja presentada por la familia del recluso ha sido admitida a trámite por la Oficina del Defensor del Pueblo que, como primera medida, ha reclamado un informe oficial a la Administración penitenciaria, confirmó a este diario José Chamizo.

El procedimiento que se sigue en el Defensor del Pueblo podría quedar paralizado (temporalmente) si sigue adelante la vía judicial. De momento, el Juzgado de Instrucción número 4 de Huelva ha abierto diligencias para conocer las circunstancias en las que se produjo la muerte y depurar, en su caso, responsabilidades.

Los primeros datos que se han confirmado sitúan en torno a las las 13.15 horas la muerte del chico, que se desplomó (ante la mirada de su padre y de un tío, que cumplen también condena en el centro) mientras esperaban el recuento antes del almuerzo, poco después de haber disputado un partido de baloncesto.

Aunque hasta la fecha, la familia no tiene los resultados de la autopsia, asegura que los médicos apuntan a la posibilidad de una muerte súbita (el corazón del interno se está analizando), la misma posible causa que dio en su día la propia dirección de la cárcel onubense.

Las versiones de la prisión y de la familia chocan frontalmente. La madre del interno afirma que se perdió tiempo en prestar asistencia a su hijo y estima en alrededor de 35 minutos el tiempo en que el personal de la prisión tardó en reaccionar. "Hasta que no tenga todas las pruebas médicas y documentos, no voy a quedarme tranquila", afirma la mujer.

Por su parte, el director de la prisión onubense, Manuel Osuna, negó en su día que, tras el desvanecimiento del recluso, se tardara en prestarle asistencia, asegurando que el personal de la cárcel actuó en todo momento de forma correcta. Aún así, el centro ha abierto una información interna para dar "la mayor transparencia" a las circunstancias en la que falleció.

Además, según la mujer, los funcionarios "comenzaron a darle en la cara para intentar espabilarlo y se empeñaban en preguntarle qué drogas había tomado" e incluso, asegura, "fueron a registrar la celda". Los análisis de tóxicos, asegura, han dado negativos.

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