Cándido Hitos Cortés

Como no podía ser de otra manera, Cándido Hitos nos dejó como él hacía las cosas, en silencio y sin molestar. Se marchó en la antesala del Domingo de Pasión, como buen cofrade.

Cándido, cuando llegues a la puerta del cielo te estará esperando el secretario de tu Hermandad de la Cena, para levantar acta, Manuel Fiscal Salas. A su lado estará el teniente hermano mayor José Bellido, que con su sonrisa te dará el mayor de los abrazos. Junto a él, estará el vestidor de honor Rafael Bermúdez Crosman que te recibirá para ponerte sus mejores galas. También junto a ellos, recibirás los besos más dulces de Mari Vargas. A lo lejos, poco a poco y siempre de frente, se acercará Rafael López Fuentes, el capataz. A su lado, un costalero, Alberto, y como cofrade de a pié, también estará Rafael Casillas.

Todos juntos os pondréis en el balcón del cielo para ver tu primer Domingo de Ramos junto al Cristo del Amor y su Madre del Rosario. Este momento nunca soñado, lo estará grabando con su cámara Enrique Biedma, para ver tu sonrisa cuando tu hijo Jacinto, capataz de tu Señor, con mano temblorosa, llame por primera vez a tu nieto Jacinto. Delante estará tu otro hijo, Manolo, que con su alegría cogerá con fuerza tu vara y de la mano de tu otro nieto, Juan, recorrerán las calles de Huelva rezando un padre nuestro y un rosario por su padre, por inculcarles el amor y cariño a esta Hermandad.

Gracias Cándido, por ser un Señor, un buen cofrade, un buen padre, un buen marido, un buen abuelo y una gran persona.

Descanse en paz.

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