El Andévalo y la Sierra acumulan las mayores pérdidas de población

  • Alosno, Calañas, Encinasola, Nerva, Cortegana y Valverde, localidades en las que es mayor el número de defunciones que el de nacimientos · La capital y los municipios de la Costa, los únicos con crecimiento vegetativo positivo

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Mientras que la población en la provincia va creciendo gracias al mayor número de nacimientos frente al descenso de defunciones, las localidades de la Sierra y especialmente del Andévalo acumulan la mayor pérdida de población natural; es decir, que presentan los mayores crecimientos vegetativos (o naturales) de signo negativo de la provincia, al registrar más defunciones que nacimientos lo que además implica el envejecimiento de estos municipios . Por contra, la capital así como la totalidad de las localidades de la Costa ganan habitantes.

Atendiendo sólo a estas dos variables (nacimientos y defunciones), la población en la provincia ha aumentado en un año en 1.107 habitantes, aunque en 46 municipios el crecimiento vegetativo ha sido negativo, especialmente en los del Andévalo y la Sierra. Así entre los diez municipios con mayor pérdida se encuentran Alosno (-51), Calañas (-34), Encinasola (-28), Nerva (-25), Cortegana (-23), Valverde del Camino (-21), Almonaster (-21), Andévalo (-17), Arroyomolinos (-16) y Manzanilla (-16). Diez años antes, la situación era similar, aunque entonces aparecían en la lista de los diez municipios con mayor pérdida de población Gibraleón (-28), Higuera de la Sierra (-21) y Aroche (-19) y no se incluían las localidades de Valverde, Arroyomolinos y Manzanilla, según la última estadística con datos por municipios sobre demografía publicada por el Instituto Nacional de Estadística.

Mientras el Andévalo y la Sierra pierde población natural, y el Condado prácticamente se mantiene (sólo seis localidades de las 46 que pierden población pertenecen a esta comarca) la Costa se presenta como la única zona de la provincia donde la totalidad de sus municipios registra un crecimiento vegetativo positivo, lo que pone de manifiesto que el aumento poblacional de la provincia llega de estas localidades y de la capital que lidera el ranking del crecimiento natural de población con 1.762 nacimientos frente a 1.222 defunciones lo que deja un crecimiento vegetativo de 540. Le sigue Lepe, donde casi se duplican los nacimientos a las muertes, dejando una diferencia de 186 personas; Aljaraque (126), Cartaya (80) y Palos de la Frontera (51).

Ranking algo diferente al de las localidades más fértiles, encabezadas por la capital, municipio al que pertenece el 32 por ciento de los niños nacidos en la provincia. Le sigue Lepe, aunque con gran diferencia, ya que en esta localidad se registra en 5,66 por ciento de los nacimientos; Almonte, con el 4,45 por ciento, y Moguer, con el 4,19 por ciento.

En cuanto al número de defunciones, el ranking provincial lo encabeza también la capital, con el 27,79 por ciento; si bien las diferencias con el resto de localidades se aproximan más que en el caso de los alumbramientos. Así, le sigue Almonte, con el 14,54 por ciento; Ayamonte, con el 13,73 por ciento; Bollullos, donde se registra el 3,43 por ciento de los fallecimientos que se registran en la provincia, e Isla Cristina, localidad con el 3,18 por ciento.

La estadística deja datos cuanto menos curiosos, como por ejemplo de municipios donde hace más de un año que no nacen niños, como es el caso de Arroyomolinos de León (con 16 muertes), El Castaño del Robledo, o Cumbres de Enmedio, que demuestran que su población es cada vez mayor (aunque no existen datos diferenciados por edades). Hay otras, donde se equiparan las dos variables, dejando un crecimiento cero. En esta situación se encuentran El Almendro (con 5 en cada caso), Los marines (con 3), Niebla (con 42) y Jabugo (con 23).

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