La AMO está satisfecha ante la reunión y a la espera de lo que determinen los técnicos

  • Romay valora el apoyo del Ministerio y recuerda que el traslado de los fondos "supondrá una mejora"

Fachada del Museo de Huelva, en la Alameda Sundheim. Fachada del Museo de Huelva, en la Alameda Sundheim.

Fachada del Museo de Huelva, en la Alameda Sundheim. / josué correa

La Asociación de Amigos del Museo de Huelva (AMO), colectivo que desde 2012 promueve el traslado del Arqueológico al Banco de España, valora de forma satisfactoria las conclusiones de la reunión mantenida ayer entre el alcalde de Huelva, Gabriel Cruz, y el secretario de Estado de Cultura, Fernando Benzo, a la que también asistieron la subdelegada del Gobierno, Asunción Grávalos, y el director general de Bellas Artes, Luis Lafuente.

Al respecto, la presidenta de la asociación, Blanca Romay, asegura que para la aspiración de la asociación es importante "contar con el apoyo de Madrid", de modo que a partir de ahora estarán a la espera de lo que determinen los técnicos del Ministerio, que visitarán el inmueble en febrero.

Romay recordó que el traslado de los fondos arqueológicos desde la Alameda Sundheim al Banco de España supondrá "una mejora", toda vez que el Museo de Huelva cuenta con 300 metros cuadrados para exponer 5.000 años de historia, mientras que el céntrico edificio cuenta con unos 3.000 metros cuadrados, distribuidos en cuatro plantas, incluida la del sótano.

En cuanto a las piezas a exponer, la responsable explicó que el discurso museístico es arduo y no se hace de la noche a la mañana. Así, hay mucho material guardado, mucho por analizar, por exponer y estudiar. Se trata de fondos que requieren espacio y que, a juicio de la AMO, lo tendrán en el Banco de España. No en vano, apunta que, por ejemplo, "en Madrid se exhibe un ídolo oculado en un espacio de 5x4", mientras que en Museo de Huelva "tenemos 33 ídolos oculados en un espacio de 3x2".

Respecto a la cámara acorazada del Banco de España, que podría suponer en principio una limitación espacial, desde la AMO recuerdan que en otros espacios museísticos se usa como un espacio importante, a modo de caja fuerte, para albergar una pieza prestada de calado o bien una pieza que necesite unas medidas de seguridad concretas. En el caso del Carambolo, por ejemplo, Romay apunta que las 21 piezas de oro se guardan en la caja fuerte de una entidad bancaria.

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