Elegante y femenina pasión flamenca

Más de cincuenta años son muchos años haciendo trajes de flamenca y demostrando que, en base a una confección y un patronaje casi perfectos, el éxito de Lina no es fruto del azar. Muy al contrario, si hay algo que caracteriza a Rocío Montero, hija de la famosa diseñadora -y continuadora de esta popular saga-, es ser una luchadora incansable que, poco a poco, ha logrado revitalizar una empresa que, con Pasión -título de su colección actual-, es capaz de enamorar a varias generaciones de señoras gracias unos modelos los cuales, durante la presentación en Simar 2012 (Salón Internacional de Moda y Arte Rociero), se dividieron en varias líneas. Así, pensando en las más jóvenes, resultan fantásticas las propuestas en blanco, con tirantes y sin volantes (faldas de capas). Más allá, inspiración taurina, con remates muy cuidados y tejidos más nobles, mezclas de lunares con flecos confeccionados en tela, rocieras alternativas con tirantes y faldas estampadas y encajes de bolillos conformaron un conjunto de 34 piezas dentro de las que también se incluyeron dos preciosas batas que lució, a propósito, la top Laura Sánchez (la cual se dejó ver en el certamen con su novio, David Ascanio).

En cuanto a los tejidos, algodón, baptista o sedas que se pueden lavar en casa se alternan con piqué y, respecto a los colores, blanco y pasteles (verdes agua o rosa) sin olvidar los más fuertes haciendo contraste. "La Feria es colorido, luz, alegría", confiesa Montero ilusionada de tener entre manos proyectos como la "Tienda online" que, en breve, ofrecerá complementos de flamenca y novia, combinaciones de faldas y blusas o hasta un catálogo para niños que quieran lucir unas prendas que no pasan de moda. "Mi madre es un apoyo. A ella le gusta que no descuide lo clásico pero también intento innovar. Es posible manteniendo el equilibrio entre lo que muestras en la pasarela y lo que quiere el público", continúa esta Licenciada en Bellas Artes que, en su momento, decidió seguir los pasos de su progenitora.

Apoyada en los magníficos complementos de Esther Amo, Pasión -que contó con un look de Paco Cerrato de recogidos craneales tipo amazona y flores, rosas y claveles, asimétricas- desplegó una amplia paleta de posibilidades entre las que no faltan escotes pronunciados en el pecho y en la espalda (puesto que, según su autora, "quien los pueda llevar, mientras más bajos, mejor"), unos talles bajos y brazos con mangas al codo o sin mangas ("muchos usan hombreras"). ¿Los zapatos? "Para el Rocío prefiero alpargatas y luego, en función de la moda de esa temporada, sandalias u otras alternativas más actuales como las plataformas", explica nuestra entrevistada al tiempo que rememora la especial vinculación que une a su familiar factoría -por haberle confeccionado parte de su vestuario más flamenco- con personajes como la duquesa de Alba, Mariló Montero o María del Monte. Sin embargo, la mejor embajadora de Lina es Isabel Pantoja quien, desde los siete años, ya acudía fiel a este taller para encargar en él su ropa "de artista". "En el concierto de Navidad que ha hecho para Telecinco lució varios vestidos nuestros como el blanco y rojo, el mexicano, la bata negra y el rosa fuerte", explica de nuevo quien, codo con codo, planifica sus acciones laborales con su hermana Mila, si bien más centrada ésta en los estilismos.

Y es que, ante conjuntos como los que vemos en las fotografías… ¿quién puede resistirse a la tentación de no tener una de estas creaciones en el armario? "El acabado es la diferencia", concluye Rocío Montero. "Si no está bien hecho, no es cómodo. La proporción es esencial para que no sea pesado y, aunque cada uno posea su forma de hacer distinta del resto, nosotros cuidamos mucho el proceso de calidad". Por eso, en espera de estrenar la ropa del próximo espectáculo de la bailaora que actuará con Miguel Poveda, desde Lina se defiende la elegancia pero con unos sólidos cimientos de una fabricación impecable. Un perfecto binomio de espectaculares resultados.

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