Rajoy no quiere que termine la campaña porque se lo está "pasando bien"

  • El líder del PP cree que Cañete y Pizarro se equivocaron al hablar de los inmigrantes y los empresarios catalanes

Al candidato del PP, Mariano Rajoy, le encanta estar de campaña. Tan "bien" se lo está pasando el líder de los populares estos días recorriendo España que asegura que no quiere que acabe. Pero pese al entusiasmo que le despierta como marcha la campaña del PP, Rajoy también reconoce algunos errores. En este sentido no duda en afirmar que el gran fichaje de los populares para el 9-M, Manuel Pizarro, se equivocó si realmente llamó "gorristas" a los empresarios catalanes y también admite que hubiera sido mejor que el secretario popular de Economía, Miguel Arias Cañete, no hubiera realizado aquellos desafortunados comentarios sobre los inmigrantes.

"Me lo estoy pasando bien". Este es el positivo balance que Rajoy hace de estos más de diez días de campaña, una vez que ya ha superado las dos citas claves antes del 9-M: los cara a cara con Zapatero. El líder del PP volvió a apuntar que "no hubiera pasado nada" si en los dos debates hubiera hablado menos sobre la guerra de Irak y el atentado del 11-M, aunque recordó que no fue él quien sacó el tema, sino el candidato socialista, quien "transmite un poco la impresión de que quiere volver a ganar por el 11-M e Irak". "Me he quedado muy contento y muy satisfecho con los debates. Tampoco se crea que me preocupa tanto", afirmó en declaraciones a la Cadena Ser recogidas por otr/press.

Pero en todo caso, y pese a que las encuestas le colocan por detrás de Zapatero, Rajoy dice estar "muy animado" con la campaña y apuntó que en estos cuatro años al frente de la oposición "jamás" ha ganado "una encuesta de nada", y sin embargo, el PP "ganó" las últimas municipales. "Últimamente sólo ganamos las encuestas el día de las elecciones, con eso ya me conformo", sentenció Rajoy que a pesar de las buenas sensaciones, no duda en reconocer que también ha habido algunos errores en la campaña popular.

En este punto, el líder del PP no pudo evitar recordar algunos de los capítulos más polémicos de la campaña como aquellas declaraciones de Arias Cañete en las que afirmó que los camareros de hoy no son como los de antes y que las mujeres inmigrantes colapsan los servicios de urgencia. Aunque reconoció que hubiera sido mejor que "no hubiera dicho" hizo un llamamiento para "ir a lo importante" en esta cuestión y dejar de lado "lo accesorio", porque "es un tema muy serio".

Otro de esos puntos negros de la campaña popular lo protagonizó Manuel Pizarro cuando, según reveló el lunes una información publicada por el 'Diari de Girona', durante una reunión con una quincena de empresarios catalanes, el número dos del PP al Congreso por Madrid dijo que "los catalanes son el amigo gorrista, que da una pedalada y espera a ver qué hacen los otros". Interrogado por estas declaraciones, Rajoy matizó que estas declaraciones no están documentadas, por lo que desconoce "si lo dijo así", pero reconoció que "si lo dijo, se habrá equivocado".

En todo caso, el líder del PP los políticos "muchas veces" tienen "expresiones incorrectas" y no aciertan siempre, aunque defendió que "lo importante es el tema esencial y no la anécdota de lo que haya dicho uno u otro". En este punto, Rajoy volvió a insistir en que la cita del 9-M no supone una elección entre entre un Gobierno de izquierdas o de derechas, sino entre "un Gobierno que se ha dedicado a hablar de temas que a nadie le importante y no se ha ocupado de lo fundamental, y un Gobierno que se va a ocupar de lo que verdaderamente importa a las personas".

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