La 'niña de Rajoy', personaje 'estrella' en los mítines de Zapatero

  • Los funcionarios de Justicia en huelga han perdido protagonismo pero han mantenido alerta al personal de seguridad de los recintos

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Una niña imaginaria e inexistente se convirtió esta semana en un personaje imprescindible en todos los mítines de José Luis Rodríguez Zapatero, tiene garantizado al menos un chiste diario y su aparición es de lo más jaleado por el público en polideportivos y centros de convenciones. 

Desde que el presidente del PP, Mariano Rajoy, le diera vida el pasado lunes al final de su debate con Zapatero, esa "niña que nace en España" se ha colado en casi todos los mítines. Mucho más que el 'bonobús' con el que los 'socialistas' empezaron a atacar al líder 'popular' la misma noche del debate. 

"Es una niña", se rió Zapatero el miércoles el Barakaldo al oírse la voz de una pequeña entre el público, que respondió "¡pero no la de Rajoy!". "¡Háblanos de la niña!", le gritaba el público a Zapatero el viernes por la noche en Murcia; "juro que no soy la niña de Rajoy", decía una pancarta. "Qué hará hoy, la niña de Rajoy", coreaban el jueves en La Coruña. 

Y fue en La Coruña donde Zapatero dio a conocer su 'chiste', repetido después en varios mítines, de que los dirigentes del PP Ángel Acebes y Eduardo Zaplana, más que escondidos, están "cuidando a la niña de Rajoy". Cada vez que lo dice, el público se parte de risa, y Zapatero también. 

En Murcia, Zapatero tuvo también su propia niña, una pequeña llamada Miriam e hija de un simpatizante del pueblo de Javalí Nuevo, que subió al escenario a darle un ramo de rosas. 

El público se quedó con ganas de oír la broma de la niña anoche en Tenerife, aunque hizo buen uso de ella la candidata al Senado por Tenerife, Patricia Hernández, al pedir el voto para el PSOE defendiendo que "son lo mismo" el PP y Coalición Canaria. "La niña de Mariano Rajoy no es tan niña, es Ana Oramas", dijo en referencia a la candidata de CC al Congreso. 

Así, 'la niña' ha compartido protagonismo con el número dos del PP por Madrid, Manuel Pizarro, uno de los blancos favoritos de las críticas de Zapatero y de su público. 

Ha desbancado también en los titulares los funcionarios de Justicia en huelga, que comenzaron a perseguir a Zapatero de mitin en mitin al final de la precampaña para tener, ya en el ecuador, una presencia minoritaria, gracias en gran parte al personal de seguridad que se ocupó de desalojarlos con antelación de varios recintos, casi siempre con abucheos del público.  POR EL SAHARA EN CANARIAS 

El sábado en Las Palmas, el que tuvo que ser desalojado con algunos incidentes fue un joven que gritó "¡el Sáhara no se vende!", pero el grito a favor de la ex colonia fue menos sonoro que en el mismo mitin de las municipales de 2007. 

Y en Barakaldo, junto al Bilbao Exhibition Centre los concentrados fueron un grupo de damnificados por la estafa filatélica de Fórum y Afinsa. 

A lo largo de nueve días, el propio Zapatero ha ido introduciendo en sus mítines otros personajes anónimos para arremeter contra el acercamiento del 'popular' Mariano Rajoy a los "artistas" y "currantes" que "se levantan a las siete de la mañana". 

El primer día de campaña, en León, recalcó que un trabajador de la FASA-Renault de Valladolid le pidió que le diga a Rajoy que hay muchos que se levantan a las cinco. Dos días después, en Dos Hermanas (Sevilla), el protagonista de la anécdota fue un "pintor colombiano" que entraba en el mitin. 

Pero Zapatero también dedicó y recibió cariño de personas bien reales. En Las Palmas, tuvo palabras -y fue respondido con la correspondiente ovación_con el alcalde y ex ministro socialista Jerónimo Saavedra, y en un momento se refirió a los canarios llamándoles de usted, como se hace en las islas. "Depende de ustedes", les dijo para pedir su voto, el tener una España "sin miedo". 

En Palma de Mallorca, un italiano le pidió a Zapatero que ganar las elecciones también en Italia. "Todo se andará. De momento, vamos a ganar en España", fue su respuesta. 

En esta parte de la campaña también ha habido algún 'lapsus'. Zapatero habló en Murcia de "Escudero" (por el coordinador de campaña del PP, Pío García Escudero) cuando quería hablar de su secretario de Comunicación, Gabriel Elorriaga, y el dirigente valenciano Joan Lerma habló de la 'número dos' del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, como "presidenta". 

La 'zeja'

Y en todas partes ha estado presente la 'zeja' de Zapatero, el signo con el que los sordos llaman al dirigente socialista, y que aparece en el vídeo de la plataforma de artistas que se proyecta invariablemente antes de cada mitin y que indica que Zapatero está ya a punto de llegar. 

En Murcia la foto se la llevó un grupo de inmigrantes africanos que saludó así a Zapatero y entre el público había un grupo numeroso de sordos que aplaudía al candidato agitando las manos. La grada de jóvenes sobre el escenario terminó aplaudiendo así también. 

En Tenerife, el secretario general de los socialistas canarios hizo un uso menos amable de la lengua de signos al referirse al presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero (CC), tendiendo una mano de pedigüeño, o como dijo él, de "padrinito medrador".

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