Fiesta de optimismo en Valdeolleros

  • Alrededor de 4.000 personas procedentes de toda la provincia abarrotan el pabellón municipal de deportes · La actriz Concha Velasco, que abrió el acto, expresó sus recelos hacia "la gente agorera"

Zapatero es un personaje cada vez más atrayente entre el electorado. No ya por el contenido de su discurso político, por haber ganado los debates ni por el hecho de haber convertido el signo de la ceja en una nueva seña de identidad entre muchos ciudadanos, sino por la carga creciente de optimismo que transmite su persona. Valdeolleros era ayer una fiesta antes de que el presidente del Gobierno llegara, y no dejó de serlo a pesar de las múltiples referencias a otros tiempos "de hambre" y "analfabetismo", contestados con "olés" y aplausos.

El encuentro no fue con el Zapatero de aspecto íntimo e introvertido de sus comienzos, sino con el Zapatero de puños cerrados y verbo contundente. "Tienen muy buena pinta a pesar de haber vivido bastante", tuvo que contestar el candidato al final del mitin a las 4.000 personas llegadas de toda Córdoba que lo avasallaban al grito de "presidente". Durante el discurso -centrado en el programa para las personas mayores- vibraron banderas y se escucharon piropos y carcajadas.

La actriz Concha Velasco -la "chica ye ye", gritó un espontáneo- fue la maestra de ceremonias: "Me voy a permitir tutear al público porque soy de los vuestros. Formamos parte de las personas mayores que no han perdido la alegría. Tenemos achaques, es cierto, y me cuesta subirme a este escenario, pero no podemos fiarnos de la gente agorera", dijo la popular actriz.

El público aplaudió sobremanera las propuestas del presidente de la Junta, Manuel Chaves, de ampliar los servicios de podología y odontología para los mayores, y se mostró menos efusivo cuando propuso la llegada de la banda ancha de internet a todos los hogares. Los mayores aplausos, sin embargo, fueron para el presidente del Gobierno, que llegó a Córdoba entre impresionantes medidas de seguridad y entró al pabellón con la música a todo volumen y con el público predispuesto a contemplar cómo se llevaba la mano a la ceja. El momento se produjo, y fue seguido a través de pantallas de televisión con el público en pie.

"Ojalá pudiera votar mi nieto de 4 años", bromeó un jubilado llegado de La Rambla, Francisco Alcaide. "Me sale del alma el PSOE, porque me ha ayudado a superar los sufrimientos de mi familia y todas las hambres que pasamos", se expresó. Padre de varios hijos "con carrera", Alcaide estuvo en el mitin del presidente celebrado en Dos Hermanas hace unos días: "Fue uno de los mejores momentos de mi vida", dijo exaltado. Soledad Garrido, de 52 años y vecina de Pedro Abad, también agitó ayer la bandera socialista: "Trabajo en el campo y las condiciones han mejorado muchísimo en poco tiempo. Antes se daban ocho horas al día y no se ganaba nada. Ahora se nos remunera en condiciones", sostuvo.

A sus 24 años, Rafael Molleja, de Pedro Abad, es uno de los jóvenes que engrosa las listas del desempleo. Sin formación universitaria y trabajador eventual de "cualquier cosa", tiene claro su voto del domingo: "No creo que el PP vaya a resolver el problema del desempleo. Me sube la tensión cuando oigo algunas de las barbaridades que dice Rajoy". A María Ángeles García, una vecina de la avenida de Barcelona, lo que le "enciende" es que el candidato popular "intente llevarse a su terreno a las viudas": "Es verdad que para mí sola no tengo bastante para llegar a fin de mes, pero tampoco me creo a Rajoy", reconoció la mujer antes de agitar la bandera socialista entre "recuerdos" a Felipe González.

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