Crispación que se quedó en palabras

  • La tensión protagonizada por los grandes partidos apenas ha tenido repercusión en las denuncias presentadas ante la Junta Electoral Provincial, que sólo ha abierto una decena de expedientes en campaña

Durante los dieciséis días que ha durado la campaña electoral en la provincia de Málaga se ha podido escuchar desde el "imbécil" con el que el ex presidente del Gobierno Felipe González calificó al líder de la oposición Mariano Rajoy, al "cobarde" empleado por Magdalena Álvarez para definir la actitud de su contrincante al Congreso de los Diputados por el PP, Celia Villalobos. Gruesas palabras que han dibujado una previa a la cita con las urnas más tensa de lo normal y en la que las apreciaciones personales han copado parte del protagonismo.

Pero esta crispación verbal ha tenido un eco meramente anecdótico en lo formal. Así lo pone de manifiesto el escaso número de denuncias y quejas emitidas por las formaciones ante la Junta Electoral Provincial, organismo encargado de velar por el buen desarrollo de la campaña.

Fuentes cercanas a este ente informaron a este periódico de que en total se ha abierto una decena de expedientes tras la presentación de "entre tres y cuatro denuncias" vinculadas a sus competencias, así como varios recursos solicitando la revisión de las decisiones adoptadas por las juntas electorales de zona. Este hecho permite dibujar un escenario que las fuentes consultadas calificaron de "pacífico" y "suave". Una impresión harto alejada de la impresión subjetiva que han transmitido los constantes rifirrafes dialécticos entre candidatos.

De los casos puestos en conocimiento de la Junta Electoral Provincial destaca la denuncia de un ciudadano al que una formación política, Democracia Nacional, incluyó sin su permiso en la candidatura al Congreso de los Diputados en el puesto número 5. La decisión adoptada fue mantener intactas las papeletas, dado que estaban impresas, y ordenar la modificación de la candidatura en caso de que el afectado salga elegido en las urnas. No obstante, y debido a la gravedad del asunto, se remitió el caso a la Fiscalía "por si los hechos supusiesen la comisión de algún delito, puesto que el afectado decía que se le había falsificado la firma".

Asimismo, durante este periodo este ente también tuvo que resolver negativamente la solicitud de un movimiento de izquierdas radical para organizar y celebrar una manifestación en la Plaza de la Constitución en contra de partidos fascistas. "Consideramos que no había lugar a esa protesta porque no hay formaciones de índole fascista que concurran a las elecciones", precisaron.

La última incidencia se produjo ayer mismo, cuando el PP presentó una denuncia en la Junta Electoral Provincial porque la cadena privada de televisión Canal Fuengirola emitió publicidad electoral del PSOE durante la jornada de reflexión.

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