Txapote y otro etarra profieren cánticos, gritos y golpes ante el tribunal

  • El juez expulsa al testigo y ordena esposar al ex dirigente de la banda terrorista, juzgado por el intento de asesinato de una concejal del PP en San Sebastián.

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El juez de la Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Alfonso Guevara, mandó esposar al ex dirigente de la banda terrorista ETA, Francisco Javier García Gaztelu, 'Txapote', tras golpear las paredes de la celda acristalada de la Audiencia Nacional. El etarra Sebastián Lasa, que acudió a los juzgados en calidad de testigo, fue expulsado al proferir gritos y cánticos en favor de ETA y al llamar "fascista" al tribunal.

En la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional se celebró en la jornada de hoy el juicio a Francisco Javier García Gaztelu, 'Txapote', por el intento de asesinato de la entonces concejal del PP en el Ayuntamiento de San Sebastián, Elena Azpiroz en noviembre de 1997. Durante el mismo acudió como testigo el terrorista Sebastián Lasa, que se negó a declarar y llamó "fascista" al tribunal en euskera. "Lo hemos entendido perfectamente, me acaba de llamar fascista, por lo que se le deduce testimonio de cara a un nuevo procedimiento por desobediencia", indicó el magistrado.

Ante esta réplica, el testigo comenzó a cantar el 'Eusko Gudariak', himno del soldado vasco, que provocó el enfado del juez, "Tápenle la boca", y su posterior expulsión. Del mismo modo, el acusado Txapote, asesino de Miguel Ángel Blanco, gritó proclamas del tipo "¡Gora Euskadi Askatasuna!" y golpeó en repetidas ocasiones la celda acristalada desde la que habitualmente siguen los juicios los etarras acusados en la Audiencia Nacional, por lo que el juez mandó esposar al detenido.

Una vez recuperada la calma, Guevara llamó a declarar a la víctima Elena Azpiroz que relató en su intervención que el día de los hechos estaba "desayunando" cuando vio a dos "jóvenes sospechosos". Entonces le pidió a su marido que vigilara y avisó al escolta. Cuando su cónyuge pudo apreciar un arma que parecía ser un rifle, comenzó el intento de atentado. Del mismo modo, también compareció el escolta, que perdió la visión de un ojo durante el incidente, y cuyo testimonio coincidió con lo declarado por la ex concejal.

El fiscal Pedro Rubira pide 38 años de prisión para Txapote por los delitos de asesinato terrorista en grado de tentativa y de transporte y colocación de artefactos explosivos. El argumento aportado por el Ministerio Fiscal se basaba en que el acusado formaba parte del Comando Donosti junto a otras cuatro personas que ya habían sido condenadas por integración en organización terrorista. La Asociación de Víctimas del Terrorismo se sumó a la petición del fiscal.

Al parecer, los terroristas intentaron colocar un artefacto explosivo en la motocicleta aparcada junto al domicilio de Azpiroz, pero al no resultar cambiaron su método de acción. Fue entonces cuando decidieron realizar un disparo con un rifle con mira telescópica, que más tarde descubriría la víctima.

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