Trillo se autoexculpa y reitera que la cúpula militar contrató el Yak-42

  • El ex ministro de Defensa responde por escrito en la causa abierta en la Audiencia por la muerte de 62 soldados y se niega a asumir cualquier responsabilidad

El ex ministro de Defensa, Federico Trillo-Figueroa, ha asegurado al juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande- Marlaska, que investiga el caso del accidente del avión Yak-42, en el que murieron 62 militares españoles que regresaban de su misión en Afganistán, que la responsabilidad es del Estado Mayor Conjunto (Emacon) y se desvincula él de toda relación con la tragedia.

En un informe de 23 páginas, Trillo apunta como el auténtico responsable al Emacon, que mantuvo una reunión con un representante de la compañía británica contratista del Yakovlev-42 que se estrelló en Turquía el 26 de mayo de 2003, Chapman Freeborn, cuatro días antes de que se produjera el accidente para reclamarle explicaciones. Según un documento interno del Ejército de Tierra, éste preguntaba "sobre la falta de seguridad" de uno de sus aviones de fabricación soviética.

Trillo no quiso comparecer personalmente ante el juzgado y, acogiéndose a su derecho de declarar por escrito tras ser citado como testigo, el pasado viernes remitió al magistrado que instruye la causa una declaración por escrito en la que daba contestación a las preguntas que formuló la representación legal de la Asociación de Familiares.

Según se ha ido conociendo de la investigación, en octubre de 2002, el Estado Mayor Conjunto, dirigido por el general Juan Luis Ibarreta, convocó una reunión para buscar soluciones y ajustar los vuelos de sostenimiento de las diversas operaciones porque los Hércules del Ejército del Aire español "estaban sobrepasados de horas de vuelo".

En el marco de este proceso, que la Sala de lo Penal obligó a Grande-Marlaska a reabrir en noviembre de 2007 después de que el juez archivara la causa, han comparecido ya el ex secretario general de Política de Defensa, Javier Jiménez Ugarte, y otros cuatro mandos militares. Todos ellos aseguraron no tener constancia de la existencia de quejas sobre el funcionamiento de los aviones contratados a compañías de la antigua Unión Soviética.

También han prestado declaración el ex presidente de la Asociación de Familiares de las víctimas; un perito aeronáutico propuesto por la acusación que atribuyó el accidente al cansancio de los pilotos y un comandante que recibió un correo electrónico de un colega en el que le decía que el avión siniestrado había sido contratado a "piratas aéreos".

Fernando Grande-Marlaska investiga el accidente del Yak-42, ocurrido en Trebisonda (Turquía) el 26 de mayo de 2003, en la parte relativa a la contratación del aparato, después de que la Sala de lo Penal le obligara a reabrir la causa que él mismo había archivado el pasado junio.

Igualmente archivó las diligencias relativas al reconocimiento de los cadáveres, también en contra del criterio de la Fiscalía, que ha recurrido esta decisión ante la Sala porque considera que el equipo militar forense que realizó las identificaciones falseó la identidad de 30 de los 62 militares fallecidos.

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