Nombramientos

Saénz de Santamaría y García Escudero, portavoces del PP en el Congreso y el Senado

  • Rajoy asegura, en la Junta Directiva Nacional de su partido, que "si creyera que mi persona dificultó el triunfo no me presentaría a la Presidencia". El líder del PP se muestra abierto al diálogo con el Gobierno, pero advierte que no renunciará a ningún puesto en las mesas de las cámaras.

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Se despejaron todas las dudas. El presidente del PP, Mariano Rajoy, nombró a los que serán los portavoces del principal partido de la oposición durante los próximos cuatro años en el Congreso y el Senado: Soraya Saénz de Santamaría y Pío García Escudero, respectivamente. Pero no sólo hizo eso. Tras realizar un análisis de los resultados electorales, Rajoy marcó los objetivos del PP para los próximos cuatro años, que pasan por un 'viaje al centro' y definió la estrategia de oposición de cara a esta legislatura, abierta al diálogo, pero sin doblegarse ante el contrario. Además, dejó claro a la Junta Directiva Nacional "con quien se juega los cuartos": "Si creyera que mi persona dificultó el triunfo no me presentaría a la Presidencia", aunque no dudó en volver a tenderle un sayo a las 'vías alternativas' que quieran disputarle la Presidencia del PP.

La primera conclusión que se puede extraer del discurso de Rajoy ante la Junta Directiva Nacional del PP es que su presidente trata de sacudirse la herencia y la inercia del partido del que tomó las riendas en 2004 con una renovación de caras. Eso sí, mantuvo en vilo a los presentes hasta el último momento y fue en los últimos diez minutos de su intervención cuando descubrió los nombres propios que conformarán la Dirección del Grupo Parlamentario Popular durante la próxima legislatura que empieza mañana: su 'protegida' Saénz de Santamaría será la nueva voz del partido en el Congreso de los Diputados, mientras que Pío García Escudero repetirá como portavoz del partido en el Senado.

La secretaria de Política Social y Bienestar del PP, Ana Pastor, ocupará una de las vicepresidencias de la Cámara Baja junto al diputado por Barcelona Jorge Fernández, y la ex alcaldesa de Málaga Celia Villalobos y el valenciano Ignacio Gil-Lázaro, que ocuparán la secretarías. En la Mesa del Senado se situarán el ex ministro Juan José Lucas, el vasco Ramón Rabanera y el andaluz Matías Conde. "Los elegidos empezarán a trabajar ya y yo empezaré a dar el mayor número de oportunidades a quien quiera trabajar y crecer", subrayó Rajoy, que destacó, de Santamaría su "preparación, conocimiento, experiencia, empuje e ilusión" y de Escudero el "afecto y respeto" que tiene por parte de sus compañeros senadores.

"Cargos hay los que hay y no se pueden inventar más, ahora, todo el mundo tiene derecho a tener una oportunidad", señaló crípticamente Rajoy, antes de añadir que "estas cosas sabemos como funcionan, porque son de puro sentido común". En esta línea de mensajes de consumo interno, el líder del PP volvió a referirse a su intención de presentarse a la reelección como presidente del partido, asunto sobre el que quiso dejar "claras algunas ideas". "Si yo creyera que mi persona hubiera sido un obstáculo que dificultó el triunfo del PP no me presentaría; si creyera que no es bueno para intereses generales del partido, no me presentaría; y si no tuviera cien por cien de ilusión, de ganas y de empuje no me presentaría", sentenció.

"No me presento para estar sentado en un butacón en la planta séptima de la calle Génova, me presento con ganas porque tengo ganas, ilusión, porque creo que es lo mejor para el partido y porque creo que puedo ser un buen presidente del Gobierno", añadió Rajoy, para dejar claro a la Junta Directiva Nacional "con quién se pueden jugar los cuartos". Ahora bien, "si alguien quiere modificar la línea del partido y su representación" tiene "perfecto derecho a hacerlo" presentándose al Congreso Nacional que se celebrará los días 20, 21 y 22 de junio, aclaró, aunque ironizó con que si no se presenta ninguna otra candidatura "será un Congreso a la búlgara" y si hay rivales "seremos un partido dividido".

En su intervención, Rajoy expuso también los objetivos que debe perseguir el PP como principal partido de la oposición. "Tenemos que hacer lo que le dijimos a los españoles lo que les dijimos que íbamos a hacer", remachó el líder popular, que subrayó que "lo hemos dicho en campaña, figura en nuestro programa y lo dijimos antes de la campaña: es necesario que los dos grandes partidos nacionales estén de acuerdo en algunas cosas". En este sentido dijo querer "acordar con el Gobierno la política antiterrorista" que es "la que ya acordamos en su día", en referencia al Pacto Antiterrorista, a lo que añadió: "apoyaremos a cualquiera que quiera echar de las alcaldías a los militantes de ANV y ETA".

"Quiero acordar lo que es España, la política exterior, la defensa y el papel de España en la UE", aseguró Rajoy, que dijo también querer acordar "los asuntos pendientes en materia de Justicia", en referencia, no sólo a la renovación del Consejo General del Poder Judicial y el Tribunal Constitucional, sino también a que la Justicia "debe funcionar mejor de lo que funciona", punto en el que se refirió al 'caso Mari Luz' o a la huelga de funcionarios del Ministerio como un ejemplo de que la Justicia está "en una situación manifiestamente mejorable". Además, mencionó la economía como otra de las prioridades de su partido, una materia en la que "está muy mal sentarse a ver lo bien que va todo, pero es mucho peor sentarse a ver lo mal".

"He oído a Zapatero volver a hablar de diálogo, talante, acuerdos y pactos. No voy a hacer ningún juicio de valor, simplemente digo que lo vamos a juzgar por sus hechos", afirmó Rajoy, que señaló que "de momento lo único que sabemos es que tenemos que renunciar a un puesto en la Mesa del Congreso y el Senado que nos han dado los españoles y que si no lo hacemos veremos cómo se conforman las comisiones". "La pluralidad de la que se habla es la pluralidad que establecen los españoles y si alguien necesita los votos de otros para que le nombre presidente del Senado o le apoyen en la investidura, allá él", sentenció, considerando que en este asunto "vamos a tener un test muy importante para ver si de verdad hay voluntad de entendimiento".

Tras realizar un nuevo análisis sobre los resultados electorales del PP el pasado 9 de marzo, Rajoy consideró que en los próximos cuatro años "hay que reforzar el partido en algunos territorios" y "hay que trabajar mucho más de lo que se ha trabajado, que ha sido mucho". El resultado obtenido en las urnas "lo ha obtenido el PP a pulso con muy pocos apoyos", afirmó el líder popular, que agradeció de forma especial la labor realizada por el secretario general, Ángel Acebes, y el portavoz del partido, Eduardo Zaplana, que ya transmitió su voluntad de no continuar al frente del Grupo Parlamentario y "que se ha batido el cobre en circunstancias difíciles, tanto externas como internas", lo que cosechó un gran aplauso por parte de los presentes.

"Somos la oposición más fuerte que nunca haya existido en las Cortes desde 1977, nunca la oposición tuvo una posición de fuerza la del presente momento", proclamó Rajoy. "El objetivo no es otro que ganar las elecciones, se pueden ganar las elecciones, se deben ganar y a fecha de hoy lo más probable es que ganemos las elecciones", aseguró el líder del PP, que consideró que en esta legislatura "ya no valen los juegos florales ni la palabrería, hay que gobernar". En cualquier caso, dejó claro que en estas elecciones el PP ha crecido gracias "a costa del PSOE", por lo que advirtió "para que no nos confundamos de estrategia de cara al futuro" que así seguirá siendo. "Si actuamos con sentido común, en el 2012, vamos a ganar las elecciones y para eso, y no para otra cosa, pido vuestra confianza", concluyó.

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