Rajoy acusa a Zapatero de abrir el debate del aborto para tapar la crisis

  • El líder del PP denuncia la estrategia del presidente de anteponer asuntos que "dividen a los españoles" para "distraer la atención" sobre la economía · Deslegitima los acuerdos del cónclave socialista

El líder del PP, Mariano Rajoy, tildó ayer de "irresponsable" a José Luis Rodríguez Zapatero por no centrarse en gestionar la crisis económica y, en lugar de eso, impulsar desde el PSOE reformas legislativas que "dividen a los españoles", en cuestiones como el aborto, la laicidad o el voto de los inmigrantes que los socialistas han debatido en el cónclave que les ha reunido el pasado fin de semana en la capital.

En su intervención para clausurar el XII Congreso del PP catalán, en el que Rajoy ofreció su respaldo a la nueva presidenta regional, Alicia Sánchez-Camacho, que fue elegida la víspera, el presidente del PP descalificó así las propuestas políticas surgidas del cónclave del PSOE, con las que entiende que Zapatero "huye de la realidad" y busca "distraer la atención".

"Creo que las prioridades de esta legislatura no son ni la laicidad, ni si los inmigrantes tienen o no derecho de voto en las elecciones municipales, ni modificar leyes que cuentan con un consenso bastante general en la sociedad y que sólo pueden provocar división entre españoles", subrayó Rajoy, que cree que "nadie pide eso por la calle".

"Nadie cuando está por la calle está por la laicidad o dice que no duerme porque vote o no el inmigrante", remarcó Rajoy, que cree que, con sus propuestas, Zapatero busca ofrecer "medidas llamativas" y "titulares de prensa".

A su juicio, el presidente del Gobierno evidencia una "irresponsabilidad atroz" si convierte "en el eje de esta legislatura o en fijar como prioridad básica esto del aborto, la eutanasia y la laicidad" y, por contra, no dé prioridad a otros temas de mayor calado, como gestionar y adoptar una serie políticas económicas que hagan frente a la crisis económica.

Al dar prioridad a otros asuntos que le recuerdan a la pasada legislatura, Rajoy entiende que el presidente del Gobierno "huye de la realidad, pretende distraer la atención y, además, revela que tiene muy pocas ganas de gobernar y de coger el toro por los cuernos". La pasada legislatura el PP reprochó a Zapatero que mirara atrás y no al futuro promoviendo leyes como la de la Memoria Histórica.

Al líder de la oposición no le gustaría "una legislatura como la anterior" porque entiende que en la presente el jefe del Ejecutivo debe centrarse en el "bienestar" de los ciudadanos ante una situación económica que "afecta" a las familias y a las empresas.

El líder del PP denunció asimismo que, frente a la estrategia del Gobierno del PSOE, "las prioridades de la sociedad española son otras", como resolver la situación de la Justicia, "con tres millones" de expedientes por resolver, más allá de la necesaria renovación del Consejo del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Constitucional (TC).

El líder de los populares ofreció también su colaboración al Gobierno para aplicar una nueva política de inmigración de "orden" y "control", pero reiteró en varias ocasiones que la "prioridad" es hacer frente a la crisis, con medidas que también pasan porque no sólo se ajusten el cinturón las familias y las empresas, sino también el Presupuesto público.

"Ahora empieza una legislatura radicalmente diferente a la anterior porque está marcada por una crisis económica que va a exigir gobernar", advirtió Rajoy, que cree que el presidente del Gobierno ha vivido de la "inercia" de la gestión económica del anterior Ejecutivo del PP.

Pero ahora, "en momentos difíciles", es "cuando los gobernantes tienen que estar a la altura de las circunstancias", abundó Rajoy, que entiende que en la pasada legislatura "se habló demasiado de lo que importaba poco y poco de lo que afecta a la mayoría", con "muchos debates identitarios" con los que "se dividió a los españoles y no se atendió a las cosas de comer".

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