El PSOE estudia conceder el derecho al voto a 1,3 millones de inmigrantes

  • Los socialistas debatirán si los extracomunitarios pueden participar en las elecciones municipales de 2011 · El PP estaría de acuerdo aunque advierte que lo prioritario es garantizarles un trabajo digno

El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, anunció ayer que su partido propondrá que los inmigrantes que lleven un tiempo estable en España puedan votar en las próximas elecciones municipales. A su juicio será un medida "relevante" de "gran calado social" que pone al PSOE a la vanguardia en el reconocimiento de derechos".

La propuesta tuvo una buena acogida entre el resto partidos. No obstante, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, restó importancia a la posibilidad de conceder el derecho al voto a la población inmigrante y advirtió que "lo prioritario" es garantizar "la mínima dignidad" de estas personas, a través "del derecho al trabajo".

El coordinador de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, dio "la bienvenida" al PSOE por reclamar ahora el derecho de voto a los inmigrantes, pero se quejó de que parezca que los socialistas han "descubierto la pólvora" al sumarse a una propuesta que IU lleva defendiendo desde 2001.

De hacerse efectiva, la iniciativa ampliaría los derechos de 1,3 millones de inmigrantes legales, que podrían votar en 2011. Cerca de 376.000 son marroquíes, 233.300 ecuatorianos, 156.000 colombianos y 74.400 peruanos, que se sumarían a los 1,5 millones de ciudadanos procedentes de la Unión Europea que residen en nuestro país, por lo que sí tienen derecho de sufragio activo y pasivo en las municipales desde los años noventa.

Con ello, tendrían los mismos derechos que los ciudadanos comunitarios, algo que ya solicitó el Parlamento Europeo en dos ocasiones, en 1999 y 2001, para seguir los pasos de aquellos países en los que el voto inmigrante es ya una realidad, como Dinamarca, Países Bajos, Finlandia y Suecia. No obstante, la implantación de este derecho no es tan sencilla como parece, pues requiere acuerdos de reciprocidad con los países de origen de los inmigrantes.

Lo cierto es que el PSOE afronta su 37 Congreso Federal con una evidente tranquilidad y con la paz interna que le otorga el incontestable liderazgo de José Luis Rodríguez Zapatero. El millar de delegados que asistirán a la reunión que arranca hoy en Madrid tienen dos objetivos fundamentales: aprobar la reflexión estratégica para los próximos años y dar luz verde a una renovada ejecutiva en la que Manuel Chaves y José Blanco se mantendrán como hombres fuertes.

La dirección ha encargado a veteranos dirigentes, como Ramón Jaúregui o Gaspar Zarrías, que modulen las enmiendas más díscolas. Y es que las bases han formulado hasta 5.600 enmiendas a la ponencia marco diseñada por Jesús Caldera, el doble que en el congreso de 2004.

La garantía del estado aconfesional, laicidad, el derecho al aborto, los nuevos retos de la inmigración y el desafío del cambio climático son los asuntos principales que centran las enmiendas.

Este 37 Congreso, que presidirá el extremeño Guillermo Fernández Vara, bajo el lema La fuerza del cambio, arrancará con el balance de gestión de Zapatero. Después los delegados se repartirán en cinco comisiones. sobre derechos sociales, economía, cambio climático, nuevas políticas y modelo de partido.

El plenario dará a conocer mañana los nombres de los candidatos a la Secretaría General y elegirá al número uno. El domingo se constituirá la a Comisión Ejecutiva Federal y Zapatero clausurará el cónclave. Ferraz ha diseñado un escenario futurista, con espacio para sesenta bloggers. Asistirán mil invitados y medio millar de observadores.

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