"La Red es un mundo por colonizar, como el Oeste"

-¿En la era de internet hay demasiado ruido?

-Sí, pero el ruido puede convertirse en alguna clase de armonía. Piense en John Cage o en la música dodecafónica.

-Si Gutenberg levantara la cabeza, ¿qué diría?

-Correría a diseñarse una página en Facebook y a hacerse un blog.

-¿La aldea global es como la imaginó McLuhan?

-La aldea global tiene todo lo bueno y lo malo de una aldea que al mismo tiempo es una gran ciudad que al mismo tiempo es el mundo entero.

-¿A saber?

-Los cotilleos envenenados, el anonimato que permite esparcir rumores infames, las peores vilezas entre vecinos que se odian desde hace generaciones...

-Pero...

-Pero también el intercambio inmediato de contenidos imprescindibles para la salud o la educación, o la difusión de un buen poema que da la vuelta al mundo en media hora.

-¿A qué poder conocido se asemeja el de la Red?

-Es un mundo por colonizar, igual que el Oeste americano. Los gigantes del ferrocarril, como Google, Microsoft y las compañías de telefonía, se enriquecen tendiendo las vías, mientras indios y cuatreros asaltan los trenes para huir con un botín de películas y canciones.

-¿La vida es como un western?

-Al fin y al cabo eso es lo que ocurre también en el mundo real: piense en Estados Unidos combatiendo contra Al Qaeda, o en nuestra Marina persiguiendo a los piratas somalíes. No hay grandes diferencias.

-¿Se pueden poner barreras en internet?

-No, pero creo que el Gobierno se ha olvidado de las compañías de telefonía, que son las que se llevan la gran tajada. ¿Por qué no pagan ellas el canon por descarga, como pagan un canon las fotocopisterías?

-¿Qué cambiará con la democracia digital?

-En cierta forma va a hacer insostenible el concepto de democracia. Todo el mundo no puede estar votándolo todo durante las 24 horas del día. Y tendemos a desear vivir en un mundo así.

-Entre tanta información, ¿con qué verdad nos quedamos?

-La verdad sólo es una, aunque ahora se nos ofrecen muchas trivialidades que se nos hacen pasar por verdades. Pero la verdad siempre ha sido muy difícil de encontrar.

-¿En cualquier época?

-Da lo mismo dónde y cuándo: en las cavernas de Altamira, en la Grecia de Platón o en Facebook.

-¿Añora el universo de los clásicos?

-No. Por imperfecto que sea el mundo actual, el del pasado era mucho peor.

-¿El mundo es ahora más pequeño?

-No sé. Yo no sé nada del Kirguistán, por ejemplo, pero tampoco sé lo que hacen mis vecinos. Y en cambio puedo meterme en la vida de miles de personas que me abren las puertas de su casa en Facebook. Aunque lo que me enseñan es falso. Imagino.

-¿Quién nos domina?

-Los que ganan más de 100.000 euros al mes y no tienen ningún remordimiento en que 5.000 millones de personas vivan con un euro al día.

-¿Hay lugares a los que no volvería?

-Todos han empeorado en 25 años, según compruebo viendo Andaluces por el mundo. Pero no hay que olvidar que muchos de los habitantes de esos lugares han mejorado de vida.

-Qué le disgusta de ésta época?

-Lo mismo que me disgustaría del siglo XVII si hubiera vivido en él: la estupidez.

-¿Y adónde mirar para encontrar el rumbo?

-A lo mismo que enseñaban Sócrates o Montaigne: sentido común, tranquilidad de espíritu, compasión, búsqueda de la belleza.

-¿Usted para qué escribe?

-No lo sé. Supongo que por eso sigo escribiendo: para saber por qué escribo.

-¿No está ya todo dicho?

-Todo se reinventa cada día. Esta entrevista me reinventa hoy a mí. Y a usted también. Y al lector, aunque no lo sepa.

-¿Qué aprendió junto a Cela?

-A no decir que no a un encargo. Pero pregúnteme mejor por James Salter. O por Paul Bowles. Ya me aburre un poco que me pregunten por Cela.

-¿A quién le hubiera gustado conocer?

-A Stevenson. Es un poeta colosal. Cuando tenía 20 años descubrí que había poemas suyos que servían como conjuros contra el infortunio.

-¿Cómo cuáles?

-The Celestial Surgeon o In the Highlands. Me los sé de memoria. Todavía los recito para gente que necesita consuelo o cuando estoy mal de ánimo. Es mi forma de rezar.

-¿Cree que la poesía es una forma de oración?

-¡Es que lo es! Cuando rezo para alguien que necesita consuelo o que está pasando un mal momento, le recito un poema. Yeats, Mandelstam, Stevenson, Ted Hughes, Ajmátova, Milosz, Cernuda…

-Fue rockero, radical y comunista. ¿Y ahora?

-Rockero y partidario del sentido común. Por eso escucho a Bach.

-¿Qué cita le impresionó de joven?

-Take a walk on the wild side, de Lou Reed. "Tu, turú, turú, tu-tu-rutú". ¿Conoce una cita más hermosa?

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